Es un mito que se alimenta con hormonas a los pollos

Avicultores nacionales aseguran que la utilización de hormonas para acelerar el crecimiento de los pollos es un gasto excesivo, pues las aves crecen en 40 días y los efectos de dichas sustancias tardan de 60 a 120 días. Además, el costo de una hormona de crecimiento es de 52 dólares por miligramo.

El llamado pollo rosticero sale al mercado en 35 días y el grande, que es el que se vende en los mercados públicos, en 49, por lo que se perdería mas tiempo esperando los efectos de las hormonas. Además, su uso elevaría el precio de la carne al consumidor.

Por estas razones hay que desechar el mito del uso de hormonas en los pollos, aseguró la investigadora en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Pilar Castañeda Serrano.

La investigadora y consejera del Instituto Nacional Avícola, explicó que algunos médicos son la fuente de origen del mito, ya que pediatras, ginecólogos y nutriólogos creen que porque el pollo crece más rápido se utilizan hormonas.

Sin embargo, aclaró, cuando se les pregunta si ese alimento es saludable dicen que sí. La misma respuesta es ante el cuestionamiento sobre la utilización de hormonas. Por desgracia, hay mala información e ignorancia sobre esa producción.

El pollo secreta, de forma natural, la hormona de crecimiento. Tiene un sistema digestivo que lo hace un animal eficiente en el aprovechamiento de los nutrientes que se le proporcionan.

En 1956, un pollo tardaba en crecer 70 días y tenía un peso de 1.8 kilogramos; en 1985 tardaba 63 y su peso era de 2.3, y actualmente tarda 49 y pesa 2.5.

Ante la polémica, apuntó que los integrantes del Instituto Nacional Avícola –creado en 2006– están buscando acercarse a los congresos de médicos para darles el sustento científico de por qué no se usan hormonas en la producción de pollo, para que tengan bases sólidas para externar sus opiniones sobre la carne de pollo.

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