Productores de nopal de la CDMX se organizan y le dan valor agregado

Productores de nopal de la delegación Milpa Alta de la Ciudad de México, se han organizado para comercializar su producto, darle valor agregado, y así evitar el desperdicio de 60 mil toneladas al año que son triturados para que sirva de abono de la parcela donde crece.

El principal problema de los productores del nopal es la sobreproducción que se presenta en los meses de febrero, marzo y abril, debido a que el clima favorece su crecimiento, se tiene demasiada producción y el precio es muy bajo.

Las taras o botes que transportan nopal de tres tamaños –cambray, mediano y grande- se vende de ocho a 10 pesos con 200 nopales de tamaño grande y el cambray con 500 se comercializa hasta en 15 pesos, sin embargo, pese al precio tan bajo, no se vende, y es triturado para abono de la tierra donde crece.

Esta sobreproducción obligó a un grupo de 23 productores a organizarse y después de 10 años, lograron crear la Industrializadora de Nopal Milpa Alta en donde le dan un valor agregado al nopal.

Además, están certificados por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), en buenas prácticas agrícolas, libre de contaminantes en la producción del nopal, y control de las plagas.

Lo que, afirman, les ha dado un plus, y por ello, a través de dependencias como la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec) del gobierno capitalino han podido organizarse y venderlo a instituciones.

Los productores buscan fomentar el consumo del nopal y brindar información sobre los nutrientes y beneficios para la salud; lo económico que es y los productos que se pueden elaborar como mermeladas, pasteles, gelatinas y agua.

Su objetivo es desarrollar todas las aplicaciones posibles que se puedan obtener del nopal y en estos momentos la línea base que laboran es la fibra pura para utilizarla como suplementos alimenticios; así como jugo a partir del cual obtienen subproductos, como shampoo, jabón, crema y repelente.

Asimismo, exploran algunas aplicaciones como utilizar el jugo del nopal como refrigerante; lubricante para perforación petrolera; desarrollar alimentos funcionales como helados, dulces, bebidas nutraceutica, cerveza, gelatinas, gomitas y otros.

Además de construir una red multinivel y trabajar para abrir puertas con cadenas comerciales para alcanzar diferentes puntos de venta, bajo la meta de comercializar en el corto plazo, 300 piezas de cada uno de los productos por semana.


 

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