Con innovación y organización rescatarán al café mexicano

El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) estima que el daño provocado en los cultivos de café por el rebrote de la roya, puede ser revertido y en tres años el país recuperaría sus niveles de producción de casi 6 millones de quintales al año. Un quintal es un saco de 100 libras o 46 kilogramos del grano.

Además, investigadores de este centro consideran que el café grano aporta servicios ambientales en las zonas de cultivo porque los cafetales son selvas cultivadas.

Asimismo, explican, los 600 mil cafeticultores que hay en Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Puebla y Morelos son custodios de formas de organización social y expresiones culturales que han sobrevivido a 40 años de fuertes impactos como la caída de precios de su producto y la llegada de plagas letales para las plantas.

La última de esas catástrofes fue el rebrote de la epidemia de la roya, que inició en 2012.

Es por ello que el Ecosur trabaja en un proyecto de innovación tecnológica y de organización en el que también participan productores, autoridades y científicos del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), así como de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh).

Desde 2004 comenzó a plantarse la variedad de café Oro Azteca, desarrollada por el INIFAP, que es resistente a la roya por lo que puede ayudar a revertir el daño es el desarrollo y transferencia al campo de una nueva variedad de planta de café resistente a la roya provocado por esta plaga.

Sin embargo, el coordinador del Grupo de Investigación de Ecosur para Zonas Cafetaleras (GIEZCA), Obeimar Balente Herrera Hernández, considera que la planta mejorada no resuelve por sí misma la problemática del café.

La roya no es una plaga nueva, llegó a México desde los años 70, pero se había controlado, sin embargo, resurgió por varios factores, uno de ellos son los cambios en el clima, “pero también se nos olvidó renovar a las plantas y además, poco a poco, los productores se han ido convirtiendo en personas de edad mucho mayor. Todo eso se combinó para el rebrote de la roya”.

Las innovaciones técnicas tienen atrás innovaciones sociales no sólo en la organización de los productores, sino en la organización de los propios investigadores y esto ha permitido consolidar lo que es un ejemplo de triple hélice, donde están organizados los académicos, los productores y las autoridades.

En los próximos meses se estará debatiendo en el Congreso mexicano la posible creación de un Instituto del Café, similar al extinto hace dos décadas.

En este proceso, explicó el investigador,  la ciencia mexicana quiere aportar argumentos que permitan dimensionar las grandes dificultades que ha superado la cafeticultura en México, pero sobre todo las nuevas oportunidades que ofrece la innovación técnica y social en café y la construcción de la triple hélice.

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