Ajonjolí, ingresos y nutrición

En México se destinan más de 107 mil hectáreas para el cultivo de ajonjolí, con una producción anual que supera las 51 mil toneladas, siendo los estados de Sinaloa, Guerrero y Michoacán los mayores productores de este alimento.

Con la producción anual de ajonjolí se pueden generar alrededor de 20 millones de litros de aceite.

Michoacán produce más de 5 mil 671 toneladas anuales, que lo ubican como el tercer productor nacional de ajonjolí con una superficie cultivada de 12 mil hectáreas.

De acuerdo con el gobierno del estado, en promedio se obtiene poco más de media tonelada por hectárea y este cultivo se realiza principalmente en la zona de la Tierra Caliente, en los municipios de Tepalcatepec, Apatzingán, La Huacana, Tumbiscatío, Churumuco, Huetamo, Mújica, Aguililla y Buenavista.

El municipio que mayor producción aporta es Tepalcatepec con alrededor de 750 toneladas ya que cuenta con una superficie cultivada de poco más de mil 544 hectáreas.

El segundo lugar lo ocupa el municipio de Apatzingán con una superficie cultivada de mil 244 hectáreas y una producción estimada de 600 toneladas.

El cultivo de ajonjolí representa una gran fuente de empleos e ingresos debido a que no es exigente en lo que se refiere a los climas y suelos para su crecimiento y desarrollo.

En su estado natural, el ajonjolí (Sesamum indicum L.) se usa en la elaboración de panes, galletas y dulces, además de en la preparación de jugos, licuados, yogures, salsas, sopas, ensaladas y del tradicional mole. También se industrializa para producir aceites comestibles, margarinas y hasta cosméticos.

Los nutrientes que posee el ajonjolí ayudan a disminuir el colesterol en la sangre y a prevenir el agotamiento físico y mental, la impotencia masculina y pérdida de memoria. Contribuyen igualmente al combate del estrés, depresión, insomnio, entre otros males.

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