244 millones de personas huyeron de la pobreza del campo

Durante el 2015, cerca de 244 millones de personas alrededor del mundo emigraron del campo huyendo de la  pobreza, la FAO estima que 81.3 millones de éstas son jóvenes de entre 15 y 34 años de edad.

La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura alerta de que entre las principales causas que los obligan a dejar el campo está la inseguridad alimentaria, oportunidades limitadas de ingreso, pobreza rural, desigualdad y degradación ambiental.

En un análisis sobre migración y empleo rural decente, el organismo multinacional indica que 40 por ciento de las remesas hechas a zonas rurales provienen de jóvenes que se vieron obligados a abandonar el campo.

En cuanto a la migración por situaciones de vulnerabilidad entre los jóvenes rurales, destaca que al menos 48 por ciento de este sector de la población son mujeres, quienes perciben que la única opción para salir de la pobreza es abandonar el campo.

Señala que entre los aspectos positivos de la movilidad de este sector de la población, se encuentra que si bien hay una pérdida de mano de obra en el agro, también se genera una reducción de la presión en el mercado laboral local.

En cuanto al envío de dinero, el estudio refiere que existe una dependencia de las remesas, pero también generan estabilidad en los ingresos y aumento del consumo.

No obstante, la FAO subraya que aún son muchos los desafíos para alcanzar condiciones para el trabajo decente en el agro, pues 60 por ciento del trabajo infantil se desarrolla en la agricultura, por lo que 98 millones de niños se ven afectados. A ello se suma que 3.5 millones de personas aún son víctima del trabajo forzoso en la agricultura.

Las mujeres también enfrentan mayores retos, ya que representan 43 por ciento de la fuerza laboral en el campo, pero su productividad se ve afectada por diversos mecanismos de discriminación. Además, ocho de cada 10 trabajadores pobres, es decir, 300 millones de personas, viven en zonas rurales con un ingreso de 1.25 dólares al día.

El estudio destaca que el trabajo pleno, productivo y decente para todos es uno de los objetivos aprobados por Naciones Unidas como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y que incluye entre sus metas promover el crecimiento económico sostenible e inclusivo, así como empleo decente para todas las personas.

Sin embargo, advierte, pese a que la agricultura está considerada entre las tres actividades productivas más peligrosas, al lado de la construcción y la minería, menos de 20 por ciento de los trabajadores agrícolas tienen acceso a una protección social básica, y menos de 10 por ciento pertenecen a un sindicato o colectivo de trabajadores.

Deja un comentario