Campos agrícolas de Oaxaca, sin protección contra la sequía

Oaxaca cuenta con 1 mil 517 millones de hectáreas dedicadas a la agricultura (16 por ciento de la superficie total del estado), sin embargo, el seguro agrícola por diversas condiciones climatológicas, como la sequía extrema, solo cubrió el año pasado 48 mil hectáreas (0.003 por ciento), una verdadera nimiedad.

De acuerdo a información de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), el programa de Pago de Indemnización por Seguros Catastróficos cuenta con más de 50 millones de pesos para apoyar a alrededor de 45 mil productores oaxaqueños, que registraron pérdidas en 48 mil hectáreas por diversas circunstancias climatológicas.

El seguró cubrió el año pasado diversas afectaciones a cultivos de maíz, sorgo, frijol, plátano y mango, toda vez que representan un importante eslabón en la cadena productiva del campo oaxaqueño.

De acuerdo a datos oficiales, actualmente existen 48 mil hectáreas de cultivo afectadas por lluvia o sequía.

Sin embargo, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) Oaxaca cuenta con una superficie total de 9 mil 379 millones hectáreas, equivalentes a 4.8 por ciento de la superficie nacional, siendo el quinto estado en extensión territorial.

El principal uso del suelo es forestal (53 por ciento), le siguen el uso pecuario (25 por ciento) y el agrícola (16 por ciento), con 1 mil 517 millones de hectáreas, definiendo así una vocación rural productiva. El resto de la superficie es improductiva, cuerpos de agua y áreas urbanas.

A pesar de ello en lo relativo a los factores económicos y productivos, Oaxaca se encuentra en la última posición en los índices de competitividad estatal, explicados principalmente por factores como las características geográficas y de tenencia de la tierra, donde una gran proporción no está regularizada, así como por los bajos niveles de servicios y acceso a mercados considerando que las condiciones de comunicaciones y transporte ofrecen en general niveles de infraestructura mínimos o nulos en algunos municipios, y los servicios de energía y agua son también deficitarios ya sea en el ámbito urbano o en el rural. Estas condiciones desincentivan la inversión, además de constituirse en una fuente permanente de conflicto social.

En términos de organización productiva agropecuaria se da una elevada dispersión y pulverización de las unidades de producción. El Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) reporta 421 mil 692 unidades que se localizan en 9 mil 116 poblaciones menores a 2 mil 500 habitantes.

La agricultura es principalmente de temporal (93 por ciento), con tan sólo 5 por ciento de riego y 2 por ciento de humedad, aspecto que refleja su bajo nivel de tecnificación y en particular de aprovechamiento racional del agua y la hace vulnerable a eventos climatológicos como sequías e inundaciones.

Los dos principales cultivos son el maíz y el café. El maíz, de naturaleza cíclica, ocupa un promedio de 595.210 hectáreas. El café, cultivo de tipo perenne, ocupa en promedio 165.971 hectáreas. Les siguen en importancia dentro de los cultivos cíclicos, el fríjol con 44.465 hectáreas y el trigo grano con 16.491 hectáreas. Junto con el maíz representan 93.97 por ciento de la superficie sembrada de cíclicos. (LUIS IGNACIO. NVI NOTICIAS)

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