Comerciantes y pescadores serán afectados por veda del “Siete Barbas”

A partir del 1 de mayo entró en veda el camarón siete barbas en la franja costera de Campeche, lo que genera para el sector comercial y ribereño grandes pérdidas económicas, ya que no se podrá capturar este producto del mar con alta demanda por parte de ciudadanos, principalmente en el mercado de mariscos y otros centros de abasto de la isla, aseguró Socorro Hernández, comerciantes de mariscos.

La también locataria del mercado de marisco dijo que no comercializaran este producto aun cuando se los ofrezcan, ya que las sanciones que impondrían las autoridades competentes basados en la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables y demás disposiciones legales aplicables, son muy severas y las multas con montos muy altos, por lo que prefieren no arriesgarse.

Por lo que tendrán que ofertar a sus clientes otro tipo de especies, como caracol, el ostión, jaiba, además de especies de escama como la mojarra, tilapia, cazón, entre otros, pero al tener una costumbre local en el consumo de cocteles de camarón, sus clientes bien pueden preferir no comprar nada.

En la franja costera frente a los estados de Campeche y Tabasco iniciará este primero de mayo y hasta el 30 de septiembre la veda del camarón Siete Barbas, de acuerdo a publicación de éste 28 de abril en el Diario Oficial de la Federación, por lo que los comerciantes deberán adquirir más productos de escama que los crustáceos.

Dicha veda aplica desde la captura ilegal y la venta clandestina del camarón Siete Barbas, pues según los estudios realizados en el 2016, el número reducido del camarón se debe a una sobre-explotación, además de que la pesca furtiva no permite el desarrollo de los especímenes en su atapa juvenil.

La comerciante que tiene relación estrecha con los pescadores, pues son sus proveedores de producto marino, señala que este año las oportunidades de trabajo serán nulas para los hombres de mar, pues la industria de la construcción que hasta el año pasado tenían como alternativa de trabajo también se encuentra crítica, por lo que la mayoría de los mil 500 agremiados se encontraran sin trabajo en ese sector.

El permiso para los “7 barberos” dura siete meses desde septiembre hasta abril, pero carecen del documento que les permitiría dedicarse de manera alterna a la captura de “escama” en los cinco meses que está prohibida la actividad.

Los ribereños que se dedican a esta actividad, están preocupados, debido que no tendrán donde obtener recursos para el sostenimiento de su familia. (EL SUR CAMPECHE)

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