Plagas en los cultivos: insectos, hongos, bacterias

Titulo este muy generalizado, aunque de constante interés en la economía de los cultivos y las cosechas y desde luego para la economía del productor en donde quiera que este desarrolle su inversión. Campos en cultivo y bodegas de almacén o de traslape, son siempre susceptibles del riesgo de “las plagas”.

En un concepto de poca definición se dice que “cada cultivo trae sus propias plagas” sin embargo, no siempre pudiera ser así, si se toma muy en cuenta que la Entomología  solamente ha considerado desde hace varias décadas que existen más de 250,000 familias de insectos esparcidos por el mundo. La tecnología y la explosión demográfica mundial han contribuido favoreciendo la dispersión y presencia de insectos, hongos patógenos y bacterias  hacia zonas alguna vez limpias de este tipo de amenaza.

CONSERVACIÓN DE LAS ESPECIES.

Más allá de la interpretación o concepción de la frase, los organismos vivientes en el mundo vegetal siguen siendo de un gran interés para los estudiosos e investigadores de la Historia y la Antropología social. La historia económica que liga al productor, al industrial, al comerciante al científico y al técnico, directo o indirectamente a las enfermedades y ataque de insectos se hizo más patente a partir de la década de los años cuarenta del pasado siglo. Un despegue general en todas las áreas que a cada uno de los mencionados correspondida, se dejó sentir y repercutió en la apertura de zonas y regiones que habían conservado cierto tradicionalismo de economía rural de producción y mercado.

El despertar de la conciencia de calidad exigida por el consumidor propicio un cambio de conceptos y criterios en las relaciones socio económico de interacción mercantil. Nuevas generaciones de consumidores educados en el deporte y la alimentación han contribuido para la toma de decisiones

Estas, han sido factor de cambios y avances en los trabajos y movimientos en la inversión agrícola y agroindustrial; aunque el tendón o talón de Aquiles en tales cambios ha sido y sigue siendo muy a pesar, la falta de un proyecto de financiamiento que permita bajos costos de producción y manejo de mercado y distribución.

Por otro lado nuevos cultivos han surgido en determinadas regiones de las que bien podríamos  citar en esta amable página de los lunes, experiencias positivas, sin embargo los costos de producción siguen siendo altos y tanto, que muchas veces lo que surgió  con mucho entusiasmo, termina en decepción, al no hacerse realidad la expectativa, ¿Promesas a la ligera? ¿Proyectos sin bases sólidas?. En los altos costos de nuestra producción de cosechas involucramos como factor importante económico a las plagas y enfermedades vegetales que a la fecha son parte del “dolor de cabeza” del campesino.

Con la tecnología de protección a partir de las instalaciones de casetas cubiertas con plástico, en las cuales se desarrollan diversos cultivos, se ha tratado de encapsular a la gama de insectos, hongos patógenos y bacterios; los logros han sido apenas parciales y en función a las condiciones ecológicas locales que, en sus cambios propician o no el medio de subsistencia de las poblaciones de adversos que estamos tratando.

INFORMACIÓN Y CONOCIMENTO

Los productores bien podrían interesarse en obtener, como mínimo  factor, la información correspondiente, se toman en cuenta la presencia cíclica de los parásitos; esta, como ya hemos mencionado en otras colaboraciones en esta misma columna puede ser de tipo endémico o bien volverse simplemente epidémico. Nos explicamos: un ataque epidémico es aquel en el que la plaga llega, hace el daño y se va. En cambio el daño de tipo endémico se detecta cuando la presencia de tal o cual plaga se manifiesta con cierta periodicidad, en cuanto las condiciones de clima y hospedera lo permitan. En ambos casos el  o los criterios se modifican en cuanto la evaluación se conoce. Criterios de inversión y uso de recursos físicos  y materiales. Los planes de manejo de cultivos incluyen sin soslayos, programas de prevención y erradicación de todo aquello que represente una hospedera para las plagas que pudieran atacar y dañar la cosecha. Los equipos mecánicos o manuales y en frecuentes casos el uso de ambos, deben tenerse siempre disponibles en el mejor estado de uso. Insumos de plaguicidas específicos aunque, en algunos de estos productos industriales se hayan amplios espectros o mejor explicado, un cubrimiento mayor o de alcance mayor para organismos susceptibles de ser dañados por la acción química del producto.

La eficiencia en el trabajo de control de plagas da por resultado la eficacia de los productos aplicados. No basta con atenerse a “pie juntillas” a las instrucciones de la etiqueta de venta impresa en el envase; por ello el criterio debe ser fortalecido con presencia frecuente del entomólogo  si no es posible contar con la del fitotecnista, con más amplios horizontes de las disciplinas que ha aprendido.

El dialogo de consenso será siempre positivo por relacionar concepto de inversión y criterio técnico.

Los insectos manifiestan la cualidad del mimetismo o camuflaje; los lienzos de piedra y las malezas alrededor de la superficie cultivada ofrecen el mejor de los sitios para una permanencia cuasi constante del insecto para salvaguardar su especie.  Hongos patógenos y bacterios pueden permanecer cercanos a los cultivos porque muchos de ellos viven en los detritos o partes podridas o secas de residuos que les ofrecen calor, humedad y ciertos jugos de cuales obtienen su alimentación .Las partes verdes de algunas especies de malezas son igualmente refugios temporales o permanentes debido a la protección física e igualmente porque los jugos azucarados o aceitosos representan “la comida asegurada” temporal, mientras la anatomía  del cultivo base se pone madura; aun la exudación de sustancias alcaloides son aprovechadas por algunos insectos.

HABITOS, ESTADIOS Y GENETICA

Los insectos particularmente los que pululan las partes aéreas de los vegetales tienen hábitos “de trabajo” que son diurnos, nocturnos o bien que les permite hacer daño o vivir de la planta tanto de día como de noche. Los insectos tanto como los hongos patógenos y los bacterios son selectivos; suelen atacar partes muy específicas del organismo vegetal, a lo largo del ciclo biológico de este.

En un ciclo de cultivo pueden presentarse varias generaciones. El estadio de generación se inicia con el adulto que, apareado, la hembra llega a ovipositar de uno a varias docenas de huevecillos que al eclosionar (nacer) la larva inicia el daño en los tejidos tiernos del vegetal en el interior de la planta o los frutos. Algunos atacan órganos de la flor primeramente para después pasar la primera etapa de su desarrollo alrededor de pedúnculos y tallos. La larva o gusano puede ser masticador si su origen es la mariposa; si proviene de caparazón el daño se causa con succión al romper tejido de cutícula, los mas comunes de estos son las catarinitas, las chinches y los picudos. Tanto unos como otros de estos últimos los hay que son vectores (acarreadores) por ser muchas veces parasitados  y son vehículos entonces de hongos patógenos y bacterios. En las plagas conocidas como de suelo. No es común encontrar gusanos que dañen las raíces, pero si insectos de caparazón dura especializados en ciertas partes de la raíz de algunas especies. Las enfermedades mas comunes de la raíz  las ocasionan precisamente los hongos y los bacterios (bacterias, más comúnmente llamados).

Muy específicos y selectivos son las plagas que trabajan en cierta forma de interacción ;como  ejemplo a la mano están  los que pululan el cultivo de la papa; bacterias y hongos en la raíz , en los tallos o ramas, las hojas y la floración . Los barrenadores del tubérculo se mantienen de almidones y aunque estén bajo tierra estos insectos tienen el mejor delos medios para sobrevivir y hacer daño .La roña o sarna del tubérculo de la papa es consecuencia de una bacteria que aprovecha la reacción ácida que se presenta en la cutícula o cáscara del tubérculo, cuando el productor descuida mantener la reacción del suelo correspondiente a las necesidades del organismo.

Es muy generalizada la mención a la inmunidad que presentan las plagas a las substancias pesticidas aplicadas. ¿Hasta donde es esto verdad? ¿Ayuda el hombre a provocar tal aseveración?.

USOS Y COSTUMBRES DEL PRODUCTOR

A criterio particular se deja el uso de pesticidas; esto, trae consecuencias que repercuten muy fuerte en la economía del bolsillo primeramente y después en la economía del propio cultivo. Lo deseable es que se tenga una presencia constante o mas o menos regular en el peor de los casos, del técnico conocedor del cultivo y de las condiciones en que este esta siendo desarrollado, condiciones climáticas sobre todo. No es así. Nuestros amigos campesinos están “huérfanos “de apoyos; los municipios no tienen (azàs honrosas excepciones), el personal adecuado y necesario para atender la economía regional o zonal y eso cuando menos en la temporada crítica; es decir, mientras la planta bajo cultivo esta pasando por las etapas de ataque. Estas suman unos cuantos días que pueden llegar a semanas; los insectos, hongos y bacterios no permanecen todo el tiempo del cultivo dañándolo en todo el volumen  de su anatomía.

Por otro lado nuestra idiosincrasia “permite cierta autoridad” al productor cuando este ha utilizado algún producto pesticida y la ha dado también cierto resultado positivo; es común, que el inversionista se atenga a tal experiencia como para continuar utilizando siempre el mismo producto. Es ahí, que surge “el ya no sirve” o el “era muy bueno pero ya no lo hacen igual”.La manera en que un insecto, hongo o bacterio se daña, es cuado chocan  las cadenas moleculares del producto químico con la química del insecto, hongo o bacterio; se rompe la cadena, y para ello, tampoco son necesarias grandes dosis o la repetición exagerada de las mismas.

La información para el interesado es de cómo se perjudica a sus rivales, debe ser fundamental en todo tiempo, ya que las estaciones del año favorecen o limitan la presencia de tales rivales. El producto aplicado paraliza la actividad de reproducción  de los hongos vía las toxinas o el cambio de pH; en las bacterias sucede lo mismo. En cambio los insectos, son afectados en los sistemas nerviosos centrales, en el sistema muscular o bien en vías de ingestión.

Una vez recibido el producto por la parte sensible del insecto sea este joven o adulto, se suscitan transformaciones en sus órganos  vitales que le llegan a impedir todo movimiento así parezca que aun sigue vivo como de hecho sucede sólo que ya para entonces no causa mas daño. Esto último es importante de tomar en cuenta para evitar gastos falsos. No hay insecto que al ser rociado caiga muerto instantáneamente, incluyendo a las moscas caseras aunque así lo diga la propaganda. (Ing. ROBERTO SIERRA B.)

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