Productores de frijol de Guanajuato duplican sus rendimientos con prácticas sustentables

Miguel Ángel Jasso Pérez es un productor que se ha dedicado al cultivo de frijol bajo temporal en Santa Bárbara, municipio de Ocampo, Guanajuato. Esa zona tiene terrenos en laderas, suelos delgados y baja fertilidad, pero eso no ha impedido que productores como él y su hermano José Luis cultiven bajo estas condiciones y logren ciclos rentables.

Desde que inició el programa MasAgro Guanajuato en esa zona, Miguel Ángel ha buscado siempre opciones viables, no solo para cambiar, sino para mejorar su sistema de producción de una forma sustentable y rentable.

El trabajo que se ha realizado con él en su sistema de producción, que es familiar ―básicamente―, se ha enfocado en el aumento de la fertilidad de sus tierras y el manejo de malezas. Al tener la mayor parte de sus predios en laderas, la erosión hídrica es un fenómeno que genera un impacto negativo en su suelo y su economía: año tras año, al realizar el control de malezas de forma convencional, incrementa los costos de producción ―particularmente en mano de obra― al tener que hacer hasta dos deshierbes manuales por ciclo, equivalentes a $1,800 por hectárea, aproximadamente.

La intervención del equipo técnico de MasAgro Guanajuato consistió en el trazo de terrazas de formación sucesiva cada 20 m (para que fuera práctico en las maniobras de implementos como la aspersora, ya que alcanza a dar una vuelta entre cada terraza) y se plantó maguey (Agave salmiana), que es nativo de la zona y cuya penca sirve como fuente de alimento para el ganado y ―en algún momento― para producción de mezcal (el cual es muy popular en la zona). Estas opciones contribuirán a diversificar sus ingresos.

También se trabajó en el acondicionamiento correcto del agua y en los mecanismos para el control de malezas. En conjunto, el productor pudo tener mayores rendimientos y mejor distribución de su tiempo para realizar otras actividades. Es decir: se logró hacer más eficiente su sistema y además se pudieron replicar prácticas sustentables en otras parcelas (como en el área de extensión La Tlachiquera). Gracias a las prácticas promovidas por MasAgro Guanajuato, se obtuvo un rendimiento promedio de 1.6 toneladas por hectárea, cuando el promedio regional fue de 800 kg por hectárea.

Con los diversos beneficios obtenidos, el productor tuvo la oportunidad de comercializar su grano con un mayor margen de ganancia al enviar su cosecha a la empresa Surtidora del Bajío (La Fortaleza), donde vendió su grano a $14,500 por tonelada, mientras que en la región se aspira a un precio de $12,800 por tonelada. Con esto, sus ganancias aumentaron $1,400, ya descontando los costos de fletes y maniobras.

Si se considera que el productor vendió una parte de la cosecha anterior y no vio el efectivo sino hasta después de seis meses de la venta, el apoyo que ha tenido con el programa ha sido de gran importancia para él, quien ―desde su exitosa experiencia― ha ido invitando a más gente a adoptar las prácticas sustentables que se promueven a través de MasAgro Guanajuato. (https://idp.cimmyt.org/)

Deja un comentario