Retos del T-MEC para el agro mexicano

El nuevo tratado de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá, el T-MEC, inicia en un momento muy complejo, en el entorno de la pandemia del Covid-19, en medio de una contracción económica mundial e inmerso en un proceso electoral de la presidencia de los Estados Unidos y su crisis comercial con China.

Es la modernización del TLCAN, al cual se incorporaron 10 nuevos capítulos y se actualizaron 24. Dentro de los nuevos capítulos están aduanas y facilitación comercial, comercio digital, anexos sectoriales, laboral, medio ambiente, pequeñas y medianas empresas, anticorrupción, competitividad, buenas prácticas regulatorias y política macroeconómica.

El principal atributo del T-MEC es la certeza jurídica y la existencia de reglas claras. El libre comercio ha permitido aprovechar las ventajas comparativas de los miembros de la región: granos, algunos cárnicos versus frutas, hortalizas, ciertos productos agroindustriales y también cárnicos. Lo que se maneja como un mercado complementario, en donde exportamos lo que ellos necesitan e importamos productos en donde nuestro país es deficitario; sin duda, el mayor beneficio de la apertura comercial lo es el consumidor.

Existen algunos retos que pudieran imponer barreras o restricciones a las exportaciones agroalimentarias mexicanas, sobre todo en materia laboral en donde se contempla el trabajo forzoso y el trabajo infantil; ya hay señalamientos que en algunos productos y regiones de nuestro país se llevan a cabo este tipo de prácticas, para ello y con el objetivo de prevenir afectaciones, se ha formado un grupo de trabajo en donde participan la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Secretaría de Economía y el Consejo Nacional Agropecuario, están trabajando para dar a conocer a las empresas del sector agroalimentario las condiciones y el cumplimiento de las obligaciones en materia laboral; asimismo, implementando un mecanismo de autoevaluación denominado Estándar DEAR T-MEC que permitirá a las empresas poder realizar un diagnóstico de su situación con el fin de evitar problemas subsecuentes.

Existe una amenaza también para el sector mexicano exportador de alimentos a Estados Unidos que pretende imponer un esquema de estacionalidad que por ciertos periodos de tiempo impidan o establezcan alguna medida para que no afecten a sus productores nacionales, principalmente de Florida y Georgia, esto va totalmente en contra de lo establecido en el nuevo tratado y viola las reglas establecidas en la Organización Mundial de Comercio.

Al respecto se ha realizado un trabajo conjunto y coordinado con el Gobierno Federal, el propio Presidente de la República, Lic. Andres Manuel Lopez Obrador, señaló y se comprometió en la Asamblea del Consejo Nacional Agropecuario celebrada a finales de febrero de este año, que en caso de que Estados Unidos cometa una injusticia y una medida arbitraria el Gobierno de México apoyará a los productores nacionales; a su vez el Senado de la República a través de la Comisión Especial de Seguimiento a la Implementación del T-MEC encabezada por la Senadora Claudia Ruiz Massieu y la Comisión de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural que preside el Senador José Narro Céspedes, han ofrecido todo el apoyo para evitar daños a los productores nacionales, de igual manera la Secretaría de Economía, a través de la Subsecretaria Dra. Luz Maria de la Mora ha señalado que el Gobierno de México actuará de manera firme ante cualquier medida unilateral no contemplada en el propio tratado; así también el Dr. Miguel García Winder, Subsecretario de la SADER ha señalado que el T-MEC es un instrumento que establece reglas claras, que bien aprovechado, beneficiará a los productores mexicanos.

El nuevo tratado representa nuevos retos para el sector agroalimentario nacional, sin duda la experiencia de 26 años del TLCAN ha generado empresas y productores más competitivos, inmersos en procesos eficientes y sustentables de producción, así como en procesos de certificaciones de calidad, inocuidad y de responsabilidad social, este tratado modernizado permitirá fortalecer y consolidar esta relación comercial en beneficio de toda la región y de todos los que habitamos en ella. (LUIS FERNANDO HARO. EL SOL DE MÉXICO.)

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