UMFFAAC y PROCCYT exigen a SEMARNAT dejar de dinamitar la producción de alimentos en el campo mexicano

La Industria de Protección de Cultivos señaló que mediante confrontaciones políticas, campañas falsas y sesgadas contra los herbicidas, y cerrazón para dialogar, la SEMARNAT está dinamitando la producción de alimentos en el campo nacional, colocando a este sector al borde de una crisis sin precedente que derivará en desabasto, alza de precios y que millones de mexicanos sufran hambre, principalmente los más vulnerables.

Reconoció la buena disposición del Presidente Andrés Manuel López Obrador para abrir un diálogo e investigación en torno al uso del glifosato en nuestro país, así como su objetividad en el tema al haber expresado que ese herbicida “no podríamos quitarlo así de un golpe, no se podría -porque- se nos caería la producción de alimentos y de productos; tendríamos que importar y también productos y alimentos que se cultivan con estos agroquímicos”.

En ese sentido, la industria reprochó que contrario a la apertura presidencial, el secretario Víctor Manuel Toledo se niegue a aceptar el diálogo, y con argumentos falaces siga infundiendo temor entre la sociedad, al decir que el glifosato usado por los agricultores durante la producción de alimentos para más de 126 millones de mexicanos, causa daño.

A través de Luis Eduardo González Cepeda, Vocero de la Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos A.C. (UMFFAAC), y Cristian García de Paz, Director Ejecutivo de la organización Protección de Cultivos, Ciencia y Tecnología, A.C. (PROCCyT), la industria también hizo un llamado para que autoridades, legisladores, empresarios y organizaciones sociales formen un frente común en favor de los agricultores, y se fortalezca la producción de alimentos.

“Debe quedar claro que nosotros no estamos en la arena política. Nuestro único interés es que se les garantice a los productores contar con las herramientas que les permitan cultivar sus tierras, protegerlas de las malezas, y que los alimentos que producen sean de la más alta calidad e inocuidad en beneficio los consumimos”, estableció González Cepeda.

Expresó que al igual que el presidente Andrés Manuel López Obrador, la agroindustria trabaja junto con los pequeños, medianos y grandes productores para hacer del campo “la fábrica más importante del país”, con el objetivo de que México logre la autosuficiencia alimentaria.

Lamentó que tanto la Semarnat como el CONACYT avancen en sentido contrario a esas metas, y se dediquen a menospreciar la ciencia dura y pura al descalificar estudios de prestigiadas instituciones internacionales, reduciendo el debate sobre el glifosato a una discusión meramente ideológica. “Lo que menos necesita y se merece el campo mexicano es dejarlo a su suerte por una discusión filosófica, sin fundamentos técnicos y científicos”, acotó el vocero de la UMFFAAC.

En su oportunidad, Cristian García de Paz hizo hincapié en que las alertas que ha lanzado la agroindustria sobre la situación en el campo no son resultado de ideas sacadas de la chistera:

“La FAO y la CEPAL recién emitieron el documento Cómo evitar que la crisis del COVID-19 se transforme en una crisis alimentaria. Acciones urgentes contra el hambre en América Latina y el Caribe. Advierten que la pandemia ha puesto de manifiesto que sólo el Estado tiene la capacidad de facilitar, coordinar e intervenir para asegurar la disponibilidad de alimentos. Es decir, evitar que la crisis sanitaria se transforme en una crisis alimentaria”.

Por ello, el Director Ejecutivo de PROCCyT se pronunció porque el titular de la SEMARNAT se despoje de sus confrontaciones políticas, y retome su responsabilidad para asumir acciones que beneficien a los productores nacionales; entre otras, revertir de inmediato las prohibiciones para importar glifosato y sembrar algodón en el país.

“Si cerramos los ojos a la realidad de lo que ocurre en el agro nos estamos condenando todos, y a las próximas generaciones, a un futuro alimentario incierto”, advirtió, y dijo que además de la falta de herbicidas para proteger cultivos, los agricultores enfrentan otras amenazas en su labor como los efectos del cambio climático, las plagas y los altos costos de insumos y servicios.

Estableció que la agroindustria tiene la certeza de que trabajando juntos podemos mejorar las condiciones de producción en el campo. De lo contrario, puntualizó, le estaremos abriendo la puerta a una crisis alimentaria como resultado de la caída de la producción, el desabasto y encarecimiento de productos como maíz, frijol, arroz, tomate, aguacate, cereales, verduras, frutas y café, entre otros, que son parte fundamental en la dieta y sana alimentación de los mexicanos.

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