Coronavirus merma productividad de industria maderera en Querétaro

Las consecuencias económicas de la pandemia por Covid-19 merman la productividad de la industria maderera de la entidad, operando a un menor nivel de producción que derivaría en contraer el valor anual de las ventas en este sector.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria Maderera (Canainma) en Querétaro, Germán Mercado Sánchez, explicó que mientras en el 2019 este sector alcanzó ingresos por 950 millones de pesos a nivel estatal, al cierre de año proyectan una caída de 50 a 60%, es decir, una pérdida de 457 a 570 millones de pesos respecto al año anterior.

Por tanto, el valor de ventas del sector -de acuerdo con las proyecciones de la cámara- podría rondar entre 380 y 475 millones de pesos al cierre del presente año.

Durante los primeros meses de la pandemia, este sector redujo significativamente su nivel de productividad, al operar a sólo 25% de sus capacidades, el cual se ha recuperado paulatinamente hasta llegar al nivel actual que ronda en 65 por ciento.

“Al inicio de la pandemia perdimos 75%, o sea trabajamos a 25%, después en el transcurso se fue recuperando y ahora estamos trabajando a 65%, tenemos pérdidas de 35%; desde hace uno o dos meses ya se ha estabilizado, pero no ha mejorado como normalmente estaba”, mencionó.

El último cuatrimestre del año suele ser el de mayor actividad para este sector, sin embargo, tras el impacto de la crisis económica, no estiman una recuperación total de las ventas.

“No sabemos sí de aquí a diciembre pueda repuntar, pero sí va a bajar considerablemente. Nosotros como madereros sabemos que a partir de mediados de septiembre, octubre, noviembre y diciembre en teoría son nuestras mejores ventas en general, porque siempre se reactiva la economía un poco más al final del año, pero sí estamos viendo la escasez de flujo”, pronunció.

El inicio de la pandemia representó la caída constante de las ventas, sosteniendo un bajo nivel de producción que se alimentó de los pedidos que solicitaron clientes habituales, con los que trabajan de manera mensual.

La reactivación de las nuevas industrias esenciales, a partir del 1 de junio -particularmente la industria de la construcción- alentó los requerimientos de piezas a base de madera.

“Con lo de la pandemia se nos cayeron las ventas. Estuvimos trabajando a puerta cerrada, con clientes que ya teníamos y nos hacen pedidos semanales o quincenales (…) A partir de que se reabrieron los negocios y nos permitieron trabajar mejoró, sobretodo la construcción, le vendemos mucho material a las constructoras que hacen casas, viviendas, edificios, se ha estado estabilizando un poco, no como quisiéramos nosotros; con las constructoras estamos trabajando a 60%, las constructoras muchas veces nos piden créditos, porque no se les ve el flujo de efectivo como lo habían mantenido, se ve que les ha afectado su economía, nos ha afectado”, refirió

Una de las ramas a las que abastecen es a la construcción habitacional, la cual -expuso- no ha cumplido con las expectativas de colocación de inmuebles, generando que se limite el flujo de recursos entre las cadenas de suministro.

“Las constructoras no están vendiendo casas como lo proyectaban, nos piden créditos para apalancar un poco los gastos, nosotros a veces tomamos riesgos de dar créditos, pero se ve que no hay flujo, no fluye el dinero, no hay certeza, no hay mucha estabilidad económica”, refirió.

Las tarimeras también se vieron fuertemente impactadas por la pandemia, debido a que abastecen de embalajes a actividades fabriles, como la industria automotriz; las firmas que proveen embalajes trabajan en promedio a 75% de sus capacidades. Mientras que en los rubros carpintero y mueblero, se mantienen a 60 y 65 por ciento.

La cámara contabiliza a 150 madererías en el estado, aunado a 120 tarimeras. En conjunto, esta industria emplea a 2,500 personas.

En julio, el valor de producción de productos elaborados en la industria de la madera reporta una caída anual de 26.7%, mientras que el valor de las ventas cayó 28.6%, de acuerdo con la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM).

El valor de producción en el acumulado de enero-julio reporta una reducción de 12.6% anual, en contraste con el crecimiento de 13.8% que logró esta industria en el mismo lapso del 2019, detallan los indicadores del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). (VIVIANA ESTRELLA. EL ECONOMISTA.)

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