Los ganaderos españoles temen que la peste porcina desate una guerra de precios

Un virus que ha causado estragos en China se expande por Europa. No es el covid-19, es la peste porcina, que tras el repunte de casos de Alemania, ha desatado el temor en los ganaderos españoles. Diferentes asociaciones apuntan a que es posible que esta crisis sanitaria cierre las puertas a las exportaciones y, con una producción récord, se enfrenten a un desplome inmediato de los precios.

El pasado 16 de septiembre, las autoridades alemanas confirmaron un caso de peste porcina. En tan solo una semana, se han multiplicado hasta llegar a los 38. A pesar de que en los últimos cinco años se han reportado casos aislados en Bélgica o Polonia, Alemania es el principal productor y exportador de carne de cerdo de Europa, y el miedo a que su comercio internacional se convierta en un vehículo para una expansión mundial de la enfermedad ha hecho que grandes mercados cierren sus puertas, destacando el mayor importador del mundo, China.

Las asociaciones españolas temen dos peligros ante esta situación. El primero, que la enfermedad llegue al país. El segundo, que la sobreoferta provocada por el candado internacional al cerdo alemán cause una caída enorme de los precios. Los ganaderos afirman que «todos los países de la UE miran a España» para impedir que esto suceda. Porque creen que si es capaz asumir buena parte de la demanda que suele recaer en Alemania, se podría mantener el precio estable.

El sector del porcino lleva tres años dorados, con unos 15.000 millones de euros de facturación, de los cuales 5.000 provienen de las exportaciones. En este ámbito, solo está por detrás de EEUU y Alemania en términos totales. Se trata de una tendencia al alza y, solo en los siete primeros meses de 2020, España ha exportado 3.477.237 toneladas, según Eurostat.

El mercado al que el mundo ha mirado durante años es China. Aquejada por la peste porcina africana, “ha perdido el 45% de su producción” en el año 2019, según explica Miguel Ángel Higueras, director de la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Angrogapor). Debido a esto, España cuadruplicó las ventas a este país, hasta llegar a los 1.072 millones de euros, y para Alemania supuso el 60% de todos sus ingresos internacionales.

Desde la patronal, no ven que haya grandes riesgos sanitarios para España, pero creen que el bloqueo a Alemania puede traer importantes consecuencias económicas. El mayor consumidor del mundo le ha cerrado la puerta a un miembro de la UE. “Puede derivar en una sobreoferta que haría que cayeran los precios de forma contundente”.

En ese sentido, ven una “oportunidad para España”, que está peleando por el primer puesto en exportaciones para convertirse en líder absoluto de la UE con la salida de su competidor más cercano. “Todas las miradas europeas se posan en España, tiene que liderar la situación para impedir una caída generalizada de precios”, explica Higueras.

Desde COAG, por su parte, también ven un gran peligro en la situación de Alemania. “Es muy posible que aumente la oferta de carne en el mercado europeo y, por tanto, que se produzca una bajada de precios en toda Europa al no poder darle una salida”, explica Jaume Bernís, responsable del sector porcino en la asociación de ganaderos y agricultores.

También coincide en que se abren grandes posibilidades para España debido a esta situación. “Esto es una oportunidad para afianzarnos en el mercado internacional”, porque “Alemania es una competencia y si le cierran puertas, se te abren a ti”.

Aunque Higueras pone de manifiesto que el éxito está supeditado a que España (y el resto de exportadores, como Dinamarca, Holanda o Francia) logre elevar su producción de forma muy sensible, pero “se trata de estructuras que no se crean tan rápido”. Por lo tanto, “no está garantizado que España pueda coger ese tren”.

Aunque la patronal del sector cree que la enfermedad está muy lejos de España y es muy complicado que se expanda en territorio ibérico, las asociaciones de ganaderos como COAG o UPA sí que lo ven como un escenario muy real. Ambas piensan que “sería una catástrofe para el sector, porque supondría romper de golpe con las ventas al exterior”.

Desde COAG, defienden que “es una amenaza muy grande para nuestro país, porque hay un tráfico fluido entre todos los miembros”. La asociación comenta que España “tiene un nivel de abastecimiento del 190% y gracias a la exportación lo trasladamos a terceros países”, pero “si hay un caso positivo, nos cierran la puerta, y eso sería un hundimiento automático de precios”.

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Desde UPA coinciden y creen que el peligro está presente. Pedro Matarranz, al cargo del sector porcino en la asociación, afirma que “es una realidad” y que la preocupación «son los animales salvajes como los jabalíes», que pueden estar infectados “porque es muy complicado prevenir que uno no pase cerca de una granja”.

Para evitar esta situación, Matarranz pide más controles para impedir que se expanda la enfermedad, porque “a pesar de que existen, tienen que reforzarse ante una posible emergencia como esta”. Desde COAG, añaden a esto que “los controles actuales son un ‘dos sobre 10’ y necesitamos más protección y un presupuesto destinado a prevenir esta enfermedad” porque “puede ser letal para el sector”. (https://www.elconfidencial.com/)

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