Ganadería se fortalece a cierre de año a pesar de emergencia sanitaria

A diferencia de la pesadilla vivida en el 2019 por los ganaderos de la entidad veracruzana, consecuencia del impacto atípico de la sequía, del mes de junio de este año a la fecha y pese a los efectos de la pandemia COVID-19, este sector productivo del campo mejoró en varias vertientes: lluvias moderadas y frecuentes, demanda de la carne en niveles normales y también repunte de los precios, una combinación de factores que garantizan rentabilidad proporcional con el esfuerzo desplegado en el campo.

Este panorama sorprende a la opinión pública cuando la emergencia sanitaria golpea a casi todas las actividades productivas; sin embargo, hoy, la naturaleza aporta compensación con lo benevolencia del clima, acompañado de ventajas en la comercialización de la oferta alimenticia.

Este recuento positivo corresponde al licenciado Guillermo Thomas Obregón, pionero en el mejoramiento genético y manejo en general de la producción de carne y leche en el área de influencia de San Rafael, Veracruz; quien celebró el alcance de objetivos satisfactorios propio de una comunidad unida que fueron capaces de dejar atrás la historia negra con la muerte de cientos de animales por el estiaje devastador referido al principio.

Queda demostrada la validez de la conseja popular “No hay mal que dure 100 años, ni enfermo que lo soporte”. La situación cambió de manera sustancial:

1.- Aun sin llover en el resto del año, conservarán potreros verdes, cuando menos hasta finales de febrero del 2021.

2 .- El precio del becerro circula a $ 47.00 kilogramo, de media seba a $ 44.00, hasta la vaca tiene demanda a razón de $ 27.00; piezas atractivas, “gorditas”. Lo anterior constituye detalle importante porque representa la solución a compromisos emergentes, vista como la “caja chica”; prácticamente representa dinero en efectivo del ganadero.

Sin que Veracruz tenga reconocimiento de estado genuino exportador de vacunos, el entrevistado también señaló beneficios coyunturales derivados del COVID-19; traducido en movimientos de exportación para cubrir vacíos dejados por medidas preventivas contra riesgos de contagios del coronavirus con cierre de procesadoras de alimentos.

Nuestros vecinos del norte demandaron remesas mexicanas principalmente durante los meses de marzo, abril y mayo. Del norte del estado envían una variedad de torete de 180 kilogramos, castrado y de las razas charolais con brahman o bien charolais con cebú; debido a que están libres de brucelosis y tuberculosis con calidad de inocuidad certificada, pagado a razón de $ 60.00 el kilogramo. (MARIO VÁZQUEZ SANDOVAL. EL DICTAMEN.)

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