Presenta SNICS los instrumentos para implementar el Programa Nacional de Semillas

El Programa Nacional de Semillas cuenta con instrumentos y estrategias específicas para la agricultura de autoconsumo y comercial, subrayó el director general del Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS), Leobigildo Córdova Téllez.

Durante la ceremonia de conmemoración de los 60 años del SNICS, Córdova Tellez presentó los instrumentos para implementar el Programa Nacional de Semillas, cuya meta es incrementar la multiplicación de semilla certificada, reenfocar la investigación y fomentar la generación de nuevas variedades que coadyuven a lograr la autosuficiencia alimentaria para mayor bienestar de la población.

Para lograrlo, el titular del SNICS, indicó que se requiere del uso de la innovación y las tecnologías ante los desafíos para producir alimento suficiente, toda vez que se tiene una frontera agrícola limitada, reducción de agua y efectos del cambio climático.

Explicó que la política presenta una serie de propuestas para transformar el sector semillero con un enfoque de alianza Social-Público-Privado, que se integran en 4 ejes, 11 estrategias y 41 acciones. Para ello se cuenta con un manual para el diseño de sistemas locales de semillas. Este aborda cuatro estrategias:

Producción de semilla artesanal, con el propósito de fomentar con los agricultores de autoconsumo una mejor selección y conservación de sus semillas, así como conservar la gran diversidad de especies en la milpa y que ayuden a mejorar su alimentación y bienestar familiar.

Un Informe Nacional sobre el Estado de los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (RFAA). En este informe se hace un recuento actualizado del estado de conservación in situ y ex situ, de uso sostenible y de las capacidades existentes en el tema. Con esta información se elaborará un Plan de Trabajo que permita atender las necesidades detectadas para conservar y hacer un uso sostenible de este patrimonio nacional. La información se compartirá con la FAO para la actualización del tercer informe mundial del estado de los RFAA.

Un Programa de abasto de semilla de frijol. Mediante un diagnóstico de la cadena de valor de frijol se detectaron las problemáticas en semillas y se plantean tres estrategias para su atención:

Generación de nuevas variedades acorde a las necesidades actuales de mercado y condiciones climáticas. La superficie sembrada con semilla certificada es de 5% y se plantea como meta para el 2024 alcanzar 50%.

Un Programa de abasto de semilla de algodón. Un problema importante en el cultivo de algodón es la disponibilidad de semilla. Se plantea una estrategia a corto plazo para que el productor disponga de semilla para siembra y a mediano-largo plazo, se plantea la generación de variedades de algodón acorde a la necesidad de mercado y cambio climático, esto mediante una alianza social-público-privado de los actores de la cadena de valor, así como el establecimiento de un Patronato para reunir los fondos necesarios.

Y por último, una regla para la calificación de semillas para maíz, frijol, trigo y arroz. En éstas se establecen los procedimientos y estándares para calificar la semilla en términos de calidad genética, física, fisiológica y sanitaria. El aseguramiento del cumplimiento de estos estándares de calidad es responsabilidad del SNICS. El productor podrá identificar la semilla que cumple con estos estándares por la etiqueta de color azul que se coloca en los envases para su venta.

Durante su participación, Víctor Manuel Villalobos Arámbula, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, afirmó que con el fin de incrementar la generación, adopción, producción y certificación de semillas adecuadas a las diferentes regiones y sistemas de producción agrícola del país, se desarrollan acciones en las que participan los eslabones de valor vinculados con esta actividad, con las que se contribuye a la autosuficiencia alimentaria.

Destacó que la suma de los integrantes del Sistema Nacional de Semillas (SINASEM), organismos públicos y privados, gobiernos e instituciones es clave para identificar, proponer, planear y definir programas y políticas públicas de atención a los requerimientos de los productores en este rubro.

Señaló que en esta administración se cuenta con el Programa Nacional de Semillas, instrumento estratégico para impulsar el crecimiento del sector. Entre los objetivos del programa, precisó, destacan: promover y fomentar la investigación científica y tecnológica para mejorar y obtener mejores semillas, y conservar y aprovechar las variedades vegetales y recursos fitogenéticos, lo que posibilita que los productores de pequeña escala tengan acceso a nuevas y mejores variedades.

Ante productores, académicos, investigadores, empresas semilleras y representantes de Sistemas Producto, mencionó que con estas herramientas se sientan las bases para materializar la política nacional semillera.

Se establecen también, agregó, estrategias de trabajo y se aprovechan los recursos agrícolas nativos, lo que posibilita tener un sector más productivo, competitivo, incluyente y sustentable.

Villalobos Arámbula dijo que con este programa se ordenan los canales de comercialización de semillas, con lo que se da mayor certidumbre al sector y a los productores.

Bajo una nueva visión de producción y abasto se lleva a cabo la producción de semillas de frijol, con apoyo del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), y se da continuidad en el ordenamiento de cultivos como los de soya y arroz, entre otras leguminosas y gramíneas, refirió.

Indicó que continuará el fortalecimiento del SNICS como órgano normativo y de vigilancia de la Ley Federal de Producción, Certificación y Comercio de Semillas y la Ley Federal de Variedades Vegetales, con lo que seguirá ofreciéndose a los agricultores semillas de calidad y se dará certidumbre a los obtentores de las nuevas semillas que el país genera y demanda.

Por su parte, Mario Puente Raya, representante del Sistema Nacional de Semillas (SINASEM), resaltó que se ha fortalecido el uso de semillas de calidad, el desarrollo de variedades vegetales mejoradas y la conservación y aprovechamiento de los recursos fitogenéticos.

Recalcó que el 80% de los alimentos los obtenemos de las plantas pero también obtenemos vestido, medicina y biocombustibles, entre otros bienes, todas estas cadenas productivas inician con una semilla como primer eslabón, por lo que es vital contar con una semilla de calidad que satisfaga las necesidades de los productores y de los consumidores de estos productos.

Para realizar este cometido, dijo, es necesario que haya investigación e inversión para desarrollar variedades vegetales mejoradas que permitan enfrentar los desafíos actuales y futuros de la agricultura y la alimentación.

Puente Raya destacó que al tener una política nacional de semillas se incrementa la certidumbre a todos los actores en el sector productivo, pero principalmente a los involucrados en la investigación y desarrollo de nuevas variedades vegetales para producir semillas de calidad. También se fortalece al SNICS que es quien regula y vigila que haya orden en el mercado en México y que se incentive y promueva el uso de semillas mejoradas.

El responsable de las representaciones de Agricultura en los estados, Ramón Osuna Quevedo, sostuvo que el trabajo del SNICS da certidumbre al productor con semilla supervisada y certificada, y garantiza sanidad, pureza, vigor y germinación, elementos que son esenciales para tener buenos resultados en las cosechas.

Actualmente, refirió, el organismo norma, vincula y vigila el cumplimiento de las disposiciones legales en materia de semillas, variedades vegetales y recursos genéticos agrícolas para la agricultura y la alimentación. Para ello, agregó, cuenta con tres áreas sustantivas: Certificación de Semillas, Registro de Variedades Vegetales y Recursos Fitogenéticos.

En su turno, el director general de Fomento a la Agricultura, Santiago Argüello Campo, mencionó que en el cumplimiento de sus acciones el SNICS cuenta con 39 oficinas en 29 entidades federativas y 117 especialistas en investigación, análisis de calidad, producción de semillas y material vegetativo, con capacidad probada a nivel nacional e internacional.

Describió que el organismo actualmente certifica, en promedio, 200 mil toneladas de semillas de 19 cultivos de 101 empresas del ramo, de las que 90 por ciento son pequeñas y medianas, con cobertura regional, e inspecciona ocho mil parcelas.

En la transmisión virtual, se presentó un video que destaca los logros del SNICS que nace un 14 de abril de 1961. Se hizo hincapié que entre el 2018 y el 2020 se certificaron en promedio 210 mil toneladas de semilla, de 19 cultivos, entre los que sobresalen: trigo, maíz, papa y avena; con la ayuda de 39 unidades de apoyo en el país, 82 técnicos, así como un laboratorio central de referencia; el cual es el único en su tipo a nivel nacional; además de 9 laboratorios que realizan los análisis de calidad, germinación, viabilidad, humedad y pureza física.

También el SNICS realiza el registro de nuevas variedades vegetales en dos modalidades: derechos de obtentor,  a través del título de obtentor y en el catálogo nacional de variedades vegetales, sumando ambos registros existen cuatro mil 804 variedades de cultivos básicos, oleaginosas, forrajeras, industriales, ornamentales, frutales y hortalizas.

Desde el 2002 el SNICS coordina los trabajos de recursos fitogenéticos para alimentación y la agricultura, atendiendo de 45 cultivos con centro de origen, domesticación y biodiversidad en México, mediante redes de trabajo por cultivo, especies y temática; en donde han participado 60 instancias, 400 investigadores y más de 500 productores.

Gracias a este plan se resguardan más de 60 mil acciones en bancos de germoplasma, se conservan in situ más de 52 razas de maíz y se promovió el mejoramiento participativo con agricultores, se establecieron 26 bancos comunitarios de semillas y se logró el registro de 233 variedades de uso común de 24 cultivos, 26 variedades de 8 cultivos con título de obtentor y más de 100 publicaciones.

En la ceremonia, las autoridades entregaron reconocimientos a los exdirectivos del SNICS, Eduardo Benítez Paulín y Enriqueta Molina Macías, por su gestión y trabajos en la aprobación de la Ley Federal de Variedades Vegetales y la adhesión de México a la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, y la aprobación de la nueva Ley de Producción, Certificación y  Comercio de Semillas y la acreditación del Laboratorio Central de Referencia ante la “International Seed Testing Association”, (ISTA), respectivamente.

De igual forma, a las empresas mexicanas Semillas Berentsen por el mejor historial en certificación de semillas en cultivos como avena, garbanzo, maíz, sorgo y trigo, y a Agrícola Nuevo Sendero, como líder en innovación vegetal, por el mayor número de variedades registradas (65 de maíz).

Reconocieron también al INIFAP, a la Universidad Autónoma Chapingo y al Colegio de Postgraduados por el número de variedades registradas. Además, a investigadores, especialistas y técnicos del SNICS por sus 45, 37, 35 y 25 años de servicios. (JULIETA ROCHA. INFORURAL. Con información de la SADER.)

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