China sacrificó hasta hoy más de mil aves de corral para evitar que se propague un nuevo brote de la influenza tipo H5N6, detectado a finales de septiembre pasado en la central provincia de Hunan.
El Ministerio de Agricultura confirmó que la enfermedad resurgió específicamente en una granja avícola del distrito de Fenghuang y causó la muerte a 385 animales.
Orientó sacrificar a un millar de aves como medida de prevención y control.
China reportó casos de gripe aviar en julio de 2004, en medio de una pandemia que afectó varios continentes del mundo y obligó a matar a millones de animales.
Según cifras oficiales, la cepa H7N9 de ese tipo de influenza fue la causa del deceso de 160 personas en este país entre diciembre de 2016 y febrero de 2017, cuando además hubo 458 contagiados.
Las autoridades se mantienen bajo vigilancia activa, alertan a la población de evitar contacto prolongado con aves y no tardar en acudir al médico si aparecen síntomas sospechosos. (mundoagropecuario.com)

