Técnicamente no es un chocolate. La controversia surge porque el chocolate blanco no es auténtico porque no contiene sólidos de chocolate (cacao puro). El chocolate blanco se hace a partir de una mezcla de manteca de cacao, leche, azúcar, grasa de leche y lecitina. La manteca de cacao es una grasa de origen vegetal. Para que un chocolate blanco pueda salir al mercado debe componerse de un 20% de manteca de cacao, 55% de azúcar, 14% de sólidos lácteos y 3.5% de grasa. Y si hablamos de términos de salud este producto no tiene los beneficios del cacao más puro como fibra, vitaminas, minerales y una dosis extra de antioxidantes.
Es común encontrar productos que en su etiqueta tengan la leyenda “tipo chocolate” o bien que las barras sean de color blanco en lugar de marfil. Esto ocurre cuando los fabricantes sustituyen la manteca de cacao por grasas vegetales o animales así que la próxima vez que estés en el supermercado con antojo de algo dulce, te recomendamos comprar chocolates amargos o con leche ya que su porcentaje de cacao es mayor. (https://foodandwineespanol.com/)

