Icono del sitio AGRONOTICIAS

México, uno de los países que más desperdicia alimentos

Anuncios

México se encuentra entre las naciones con mayores niveles de desperdicio de alimentos, un problema que tiene consecuencias económicas, ambientales y sociales profundas, según lo explicó el investigador Luis Fernando González Martínez, de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (COUS) de la UNAM. El desperdicio alimentario es un fenómeno que ocurre a lo largo de toda la cadena alimentaria: desde la producción y el transporte hasta la venta y el consumo. De acuerdo con datos del Banco Mundial, en México se desperdician grandes cantidades de productos básicos cada año: por ejemplo, casi el 30 % de las tortillas y entre 35 % y 48 % de alimentos como carne, pescado o leche terminan sin ser consumidos. Este desperdicio no solo representa una pérdida de recursos valiosos, sino también un impacto ambiental significativo. Si se reunieran todos los alimentos que se tiran a nivel mundial, formarían un “país” que sería el tercero en generar gases de efecto invernadero, solo detrás de China y Estados Unidos, debido a las emisiones de metano que se producen cuando la comida se descompone en los vertederos. Según cifras globales de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), alrededor del 30 % de los alimentos producidos en el planeta nunca llega a consumirse, lo que equivale a pérdidas por 400 mil millones de dólares al año.

Consecuencias y causas

El desperdicio de alimentos tiene varias causas:

Además del impacto climático, este desperdicio supone un gasto económico enorme para las familias y la economía nacional. Y es especialmente paradójico dado que millones de personas en México enfrentan inseguridad alimentaria.

Posibles soluciones

El académico invitó a adoptar medidas individuales y colectivas para disminuir este problema. Entre ellas destacó:

Estas acciones, además de reducir el desperdicio, pueden contribuir a una economía más circular y sustentable, ayudando a enfrentar desafíos como el cambio climático y la escasez de recursos.

FUENTE: GACETA UNAM

Salir de la versión móvil