Desarrollan técnica para curar árboles de cacao

Buscando rescatar cultivos de cacao casi acabados por las plagas, la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) experimenta con una técnica que consiste en la infusión de una mezcla de productos químicos, que ya prueba con componentes orgánicos.

De acuerdo con el investigador de la Facultad de Ciencias Agrícolas, Rodolfo Flores García, se puede recuperar la vida productiva de los árboles replanteando el diagnóstico de las enfermedades.

Explicó que se inicia por el combate del problema que se presenta en el tronco o tallos, entre ellos buba, fitosfera (un color rojo que se aprecia al tallar la corteza del tronco o de las ramas) y monilia, que es la tercera enfermedad.

El responsable de esta investigación manifestó que se ha enfocado a trabajar básicamente con buba para evitar la caída excesiva de la flor, pero también con la fitosfera que es el rojizo de los tallos para evitar la caída de los chillos (el cacao), pero con este tratamiento también se muere el hongo de la monilia y con ello se logra el prendimiento de la fruta.

“Actualmente estamos en verano y a pesar de que estamos en plena sequedad y el huerto no se riega, los árboles son vigorosos a partir del proceso de la función de las inyecciones; el árbol está vivo, crece, se reproduce”, e indicó haber logrado el rescate de árboles de más de 20 años de edad; actualmente están en plena cosecha de verano, pues ya levantaron la de invierno, “con un promedio de 30 mazorcas por árbol”, indicó en entrevista con el periódico El Orbe de Chiapas.

Destacó que la innovación es básicamente la inyección, cuya fórmula no da a conocer porque se trata del resultado de una investigación desarrollada a lo largo de los años, la que también ha aplicado en cultivos de mango, aguacate, mandarina.

“Razoné que la enfermedad está distribuida dentro de todo el árbol, por lo tanto buscamos el método de inyectarlos, tal como lo estamos viendo aquí, es decir, se le hace una perforación y se introduce una manguera por donde se va el líquido, y con ello usamos la transpiración-respiración del árbol, toda vez que intercambia la humedad del suelo y la transforma en vapor y en ese proceso queda un vacío cuando está transpirando, ese vacío lo aprovechamos para que el árbol absorba lo que le estamos inyectando, cuyo líquido se transporta por todo el árbol y es el que combate desde adentro la buba, fitosfera y la monilia”, explicó el investigador que durante los últimos 20 años se ha dedicado a interpretar la problemática del cacao.

Flores García explicó que el huerto visitado antes de la aplicación de la inyección rendía 31 kilogramos de cacao con 600 árboles, actualmente cosechan 30 mazorcas por árbol, las cuales equivalen a un kilogramo de grano seco, con lo que se ha mejorado la vida productiva, cambiando el paradigma del manejo de las enfermedades.

“Nos olvidamos de la enfermedad en forma externa y nos vamos a la parte interna del árbol, al protegerlo por dentro responde produciendo más, similar a lo que ocurre cuando se le hace una transfusión a un ser humano.

Consideró que con esta técnica de la inyección, ya no tiene caso la aplicación externa. Este cultivo es mucho más rentable y tiene alta demanda, porque mientras que al plátano hay que exportarlo en cajas, el cacao lo llegan a comprar a la orilla de la labor, por lo que su despegue se daría siempre y cuando las autoridades gubernamentales, principalmente las que se encargan de atender al campo, le apostaran a este método de combate de plagas, dijo el investigador.

El investigador de la Universidad Autónoma de Chiapas señaló que se ofrece bienestar al campesino con cosecha, toda vez que el método tradicional de aplicaciones al follaje rinde unas seis u ocho mazorcas por tronco y con la infusión, el objetivo va más allá, porque se busca lograr 30 a 40 mazorcas por tronco, cinco veces más con esta innovación.

Es decir, manifestó, a mediano plazo el árbol se va a curar y va a sobrevivir otros 10, 20 o hasta 30 años, eso se lo arroja la experiencia de haber aplicado el método en aguacate, mango, mandarina, entre otros cultivos, cuyos árboles estaban muriéndose y se recuperaron con la inyección y empezaron a cosechar.

Destacó que esta investigación es a través de la Facultad de Ciencias Agrícolas de la UNACH ubicada en Huehuetán, e invitó a los productores interesados a acercarse, “con gusto les doy el procedimiento de cómo se curan los árboles, sólo hay que comprar el material, estoy a disposición del campesino, del agricultor, del empresario que le interese, y hasta de las mismas autoridades.

 

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