Queso y crema universitarios; emprendedores mexicanos

En 1990, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) creó la Productora Universitaria de Lácteos (Prounilac), una empresa que si bien no es la primera surgida a través de una escuela, sí es de las pocas de este tipo que se ha mantenido vigente y con un impacto sustancioso para algunos sectores de México, como la comunidad judía.

A decir del contador Vianey Melo Zuviri, responsable de la planta de producción de Prounilac, 90% de los quesos que elaboran se vende a establecimientos judíos de la Ciudad de México, pues gracias a la calidad en sus procesos e ingredientes han conseguido la certificación Kosher.

Las certificaciones Kosher que ha adquirido Prounilac es gracias a que sus productos están libres de conservadores y extensores. Además, dijo el entrevistado, la leche que utiliza proviene de su hato ganadero y está certificada como libre de brúcela y tuberculosis.

Tener la certificación Kosher –que se indica con una etiqueta en los productos–, significa que la elaboración ha sido bajo las normas religiosas y los estándares de la comunidad judía; de tal forma que se ve como una señal de calidad y garantía de transparencia, explicó.

Detalló también que cada semana reciben en la planta de Prounilac –ubicada en la UAEH– a un inspector judío que supervisa desde la alimentación de  las vacas hasta el proceso de la leche y el origen de otros ingredientes.

La comunidad judía para quienes laboran los quesos es Maguen David, A. C., radicada en la Ciudad de México, así como para la empresa de origen español Mont Juic, S.A. de C.V. y para la comunidad universitaria. (KARLA TREJO. EXCÉLSIOR)

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