Francia, Argentina, Uruguay y Portugal… en el Mundial 2018, qué tiene su oferta gastronómica

Estos cuatro países se jugarán la vida en los octavos de final, pero vamos a conocerlos más a través de su comida. De qué se alimentan los jugadores de estos cuatro equipos, vamos a ver:

Francia

Caracterizada por su variedad, fruto de una diversidad regional, tanto cultural como de materias primas, así como también por su refinamiento, la cocina francesa está considerada como referente mundial. Su influencia se deja sentir principalmente en las cocinas del mundo occidental que han ido incorporando a sus bases conocimientos técnicos franceses. El renombre internacional de sus principales chefs, como Taillevent, La Varenne, Carême, Escoffier, Ducasse o Bocuse contribuyó a la difusión de la alta cocina por los restauradores franceses desde finales del siglo XIII. El art de la table o arte de la mesa, desarrolla una serie de recomendaciones sobre cómo presentar la mesa, servir los platos y degustarlos. La célebre guía roja Michelin (Guide rouge Michelin) establece una clasificación de los mejores restaurantes mundiales mediante una jerarquización por número de estrellas, el máximo de ellas reservado a unos pocos considerados de calidad suprema.

Tradicionalmente, cada región posee su propia cocina, caracterizada por los productos

En el noroeste: la mantequilla, la nata, la manzana, el pescado, los mariscos, y la sidra.

En el suroeste: el pato, las aves (el foie gras), las setas, el Coñac y los vinos tintos.

En el sureste: el aceite de oliva, la aceituna, las hierbas de Provenza, el tomate, las verduras mediterráneas, el pescado y los vinos rosados.

En el norte: la patata, la carne de cerdo, las judías y la cerveza.

En el este: la carne de cerdo, el foie gras, fiambres y embutidos, las patatas, las coles, la cerveza y el vino blanco.

En el centro: la carne de cerdo y de buey, fiambres y embutidos, las patatas, las setas y el vino tinto.

Si en algo destaca la gastronomía francesa, aparte de por sus panes, sus quesos y su bollería, es por sus vinos y licores de todo tipo, desde el burdeos hasta los espumosos de la región de Champaña-Ardenas. Son, además, típicos franceses y de producción nacional la absenta, el armañac, el calvados, el chartreuse, el Cointreau, el coñac y el pastis.

Argentina

La gastronomía argentina se destaca fundamentalmente por la carne vacuna y los vinos, así como por una amplia disposición de alimentos de todo tipo a precios relativamente bajos.​ Puede considerarse básicamente configurada sobre las culturas alimentarias de las civilizaciones precolombinas andinas ―con su aporte crucial del maíz, la papa y el tomate― y guaraníes, y luego, durante la era colonial, la multiplicación por azar de animales vacunos salvajes de libre apropiación en las pampas, sobre la que se fundó la cultura gauchesca. Sobre esas bases actúan los muy fuertes influjos de las gastronomías italiana y española.

La comida típica argentina es el asado o parrillada (carne y entrañas de vaca cocinadas a las brasas), además de las empanadas (especie de pasteles rellenos de carne y otros gustos), los tamales, la humita, el locro, la patasca y el la calapurca. Como en los países vecinos, es muy habitual el consumo de un sándwich de chorizo, denominado choripán. La papa y la batata son alimentos ampliamente utilizados desde tiempos precolombinos. Las pastas, la pizza, y el puchero también se han constituido en comidas típicas de la gastronomía argentina. La tradición italiana de los «ñoquis del día 29 del mes» forma parte de la cultura popular tanto en la Argentina como en el Uruguay.

La producción y consumo de leche es muy importante, consumiéndose alrededor de 240 litros por persona por año.​ De la existencia de grandes disponibilidades de leche se ha derivado un alto consumo de alimentos derivados como quesos (el país cuenta con 8 quesos propios) y dulce de leche, entre otros.

La bebida característica que Argentina comparte con otros países vecinos es una infusión precolombina de origen guaraní preparada con hojas de yerba mate (planta originaria de América del Sur) llamada mate. El mate también puede ser preparado como un té, siendo denominado en este caso mate cocido. La colonización española introdujo el consumo del café, que se ha hecho masivo, generalizándose desde los tiempos coloniales los «cafés» como lugares de encuentro. Existe también un amplio consumo de té, ya sea de su variedad clásica introducida por influencia de la inmigración británica, como de hierbas digestivas de provenientes de antiguas tradiciones precolombinas como el boldo y la peperina. En menor medida, existe la costumbre de consumir infusiones de chocolate, también por influencia colonial.

Entre las bebidas alcohólicas se destaca el vino, del cual la Argentina es el quinto productor mundial, y que es producido principalmente en Mendoza y San Juan, y en otras provincias cordilleranas. Entre los vinos característicos del país se destaca el malbec. Otras bebidas alcohólicas, mayormente conocidas en las zonas rurales del norte, como lo son la caña y algunas de origen precolombino, como la aloja, la chicha y el guarapo (una variedad de hidromiel).

El desayuno clásico es pan con manteca y dulce, acompañado de café, leche y, eventualmente, mate; este último suele reemplazar totalmente al desayuno. La cena suele realizarse después de las 21:00 h. Existe la tradición de dedicar el almuerzo del domingo al asado o las pastas, en reuniones familiares o con amigos.

Uruguay

La gastronomía de Uruguay se caracteriza por guardar ciertos paralelismos con la gastronomía de Argentina y de Río Grande del Sur (Brasil), diferenciándose, por consiguiente, de buena parte de la cocina latinoamericana. Este factor se debe en mayor medida al aporte que ha hecho sobre el país la temprana llegada de inmigrantes de origen español e italiano.

La producción de carne vacuna y la amplia explotación del sector de lácteos hacen de la gastronomía uruguaya un monopolio cárnico, predominando los alimentos derivados de la ganadería, entre los cuales se encuentra la carne de cuadril, el asado, las costillas, las achuras, los chinchulines, la ubre, la lengua y la molleja. Destacan, además, los alimentos procedentes del ganado porcino y ovino, así como aquellos obtenidos a partir de otras partes de la vaca (véase morcilla). En esta línea resaltan los chorizos, los embutidos y distintas variedades de jamón (cocido, crudo o ahumado), paleta, lomo, tocino y panceta (en otras partes conocida también como tocineta o beicon).

Uruguay ostenta, desde el 13 de abril de 2008, el récord Guinness por haber asado más de 12.000 kilos de carne vacuna, entre más de 1.250 personas y en una parrilla de 1.500 metros. El país consigue entrar así en el libro Guinness de los récords, por asado más grande del mundo.179​

También es representativa la producción de la industria lechera, de la que se obtienen muchos de los ingredientes más elementales de la cocina nacional: la manteca (o mantequilla), la crema doble, la crema chantilly (crema de leche batida o nata en España), el dulce de leche, distintos tipos de queso –Colonia, semiduro, magro, mozzarella, de sándwich, roquefort, ricota, untable, etc.–, el yogur, la leche entera o descremada pasteurizada y la leche en polvo.

Los productos de panadería y de confitería también son sumamente variados. Algunas de las variedades de pan producidas en el país son conocidas por los siguientes nombres: flauta, baguette, cañón, pan catalán, marsellés, porteño, tortuga, pan de Viena, pan americano, pan de horma o de sándwich, galleta (marina/malteada/de campaña/con grasa), miñón, grisines, medialunas, masas o masitas, galletitas (saladas/dulces/rellenas/obleas), etc. Son de destacar los alfajores, muy variados, y los bizcochos, producto típico en la cultura uruguaya, consumidos especialmente a la hora del desayuno o la merienda y en reuniones en familia o con amigos.

Portugal

Cada zona del país tiene su plato típico compuesto por diversas carnes (ternera, oveja, cerdo y las carnes blancas), por diferentes embutidos, tipos de pescados (sobre todo de bacalao) y de mariscos. Entre los quesos destacan el Serra da Estrela, el Azeitão y el São Jorge, entre muchos otros.​

Portugal es un país fuertemente vinícola, y son célebres los vinos del Douro, del Alentejo y del Dão, los vinos verdes del Minho, y los vinos licorosos de Oporto y de Madeira. En cuanto a la repostería existen una enorme variedad de recetas tradicionales como los famosos pasteles de Belém, los huevos moles de Aveiro, el pastel de Tentúgal, la sericaia o el bizcocho de Ovar, así como muchos otros.

De entre los platos populares, destacan el cocido a la portuguesa, el «bacalao dorado», el «bacalao a la Gomes de Sá», las espetadas de Madeira, el «cocido volcánico» de las Azores, el «lechón asado a la Bairrada», los «Rojões» del Aveiro y del Minho, la chanfana de Beira, la carne de cerdo a la alentejana, el pescado asado (en todo el país), las tripas (de la región de Oporto), las «pataniscas de bacalao» y el gazpacho portugués. La cocina portuguesa ha influido otras gastronomías como la japonesa, con la introducción de la tempura.

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