Marea de sargazo en el Caribe Mexicano: realidades, mitos y oportunidades

En años recientes, las cristalinas aguas turquesa del mar Caribe se tornan marrón durante algunos meses al año, generando una marea turbia que cubre gran parte del litoral costero. Se trata de un influjo masivo de sargazo flotante que llega a las costas de forma inesperada y en grandes volúmenes generando consecuencias ambientales y económicas desfavorables.

En 2011, se generó el primer registro de un influjo masivo flotante de sargazo en aguas de todo el Caribe, compuesto por las especies Sargassum fluitans y S. natans, ambas reportadas con anterioridad en la zona pero en bajas cantidades y a intervalos irregulares. En 2012, científicos registraron una marea de sargazo de dichas especies de grandes dimensiones proveniente de una porción del Atlántico entre Brasil y África.

En 2014, se registró por primera vez la presencia de una marea de sargazo masiva o “marea marrón” en el Caribe Mexicano. Para 2015, el influjo alcanzó volúmenes de hasta diez toneladas por kilómetro de playa, lo cual sobrepasó por completo la capacidad de limpieza de las playas por parte de las comunidades locales, resultando en afecciones económicas para el turismo e impactos ambientales para los ecosistemas costeros.

Desde entonces, se han conformado grupos de trabajo a nivel nacional e internacional compuestos por académicos, sector público y privado, que buscan generar la información suficiente para comprender el origen de dichas mareas, determinar sus causas y explorar la relación existente con otros fenómenos, como el calentamiento global. Así también, se pretende diseñar un plan de acción integral que considere buenas prácticas para el manejo adecuado del sargazo una vez que llega a la playa, estrategias de difusión a la comunidad y herramientas de alerta y prevención.

El sargazo (Sargassum spp.) es un género de macroalgas pardas flotantes, es decir, se encuentran en la columna de agua toda su vida lo que puede producir grandes masas que navegan a la deriva, llegando a formar agregaciones que se mueven de acuerdo con las corrientes oceánicas. Es un género de algas que crece rápidamente, logrando duplicar su peso en menos de 18 días bajo condiciones favorables. Algunas especies tienen vesículas llenas de gas para mantenerse a flote y promover la fotosíntesis. Se considera que en las espesas masas de sargazo se propicia un ambiente favorable para albergar una gran cantidad de organismos marinos, muchos de los cuales todavía se desconocen.

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Brigitta van Tussenbroek, investigadora titular de la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México, unidad Puerto Morelos (ICMYL UNAM), compartió que gracias al registro de corrientes superficiales, imágenes satelitales y boyas oceanográficas, se ha determinado que las afluencias masivas de sargazo no provienen del mar de los Sargazos —al norte del océano Atlántico— o del golfo de México, como se creía hasta antes de 2011.

“Hemos logrado identificar que las afluencias masivas de sargazo que llegan al Caribe Mexicano provienen del sureste del Atlántico, originándose en una porción oceánica a la altura de Brasil y África. En esta región, se tienen datos de aumentos de temperatura de casi dos grados Celsius y de un incremento significativo de nutrientes y materia orgánica que podría provenir de las desembocaduras del Amazonas y el Orinoco, lo que genera una especie de caldo de cultivo que favorece el crecimiento acelerado del sargazo”, explicó Van Tussenbroek.

Conjuntamente, dicho aumento de temperatura está generando modificaciones en la dirección de las corrientes oceánicas, lo que brinda evidencias a los investigadores para suponer que, bajo ciertas condiciones estacionales de temperatura, las corrientes se desvían hacia el mar Caribe transportando las masas de sargazo en su interior. Entre los países del Caribe que presentan más reportes de afluencia de sargazo se encuentra México, Belice, Honduras, Jamaica, Cuba, Barbados y varias de las islas franjas exteriores, como Bonaire y San Andrés Isla.

Marta García Sánchez, investigadora posdoctoral del ICMYL UNAM Puerto Morelos, explicó que una vez que empieza a llegar la afluencia masiva de sargazo a las costas de Quintana Roo, se realizan muestreos semanales.

“Designamos transectos de un kilómetro de playa para realizar la separación, cuantificación y pesaje por especie de algas. De esta forma, hemos logrado determinar un volumen promedio por kilómetro de playa y el tipo de especies que llegan. Además, el registro de información nos arroja que no hay todavía un patrón estacional de arribo establecido”, comentó García Sánchez.

Según los especialistas, los impactos inmediatos de las mareas marrón son muy notorios; sin embargo, sus efectos sobre los ecosistemas costeros al mediano plazo, aunque menos notorios, pueden ser mucho más severos.

Entre los impactos inmediatos se encuentra la acumulación masiva de sargazo en las playas, con algunos animales muertos, perjudicando las actividades turísticas debido a la imposibilidad de ingresar al mar. La coloración marrón del mar, a causa de las algas y la gran cantidad de nutrientes que aportan, sustituye su característico color turquesa, generando aguas turbias que imposibilitan la realización de actividades acuáticas.

El sargazo en la playa produce ácido sulfhídrico (H2S), ocasionando mal olor y pudiendo representar un riesgo para la salud humana. Las masas de sargazo son además una barrera que interfiere con las actividades de anidación y eclosión de tortugas marinas que llegan cada año a las costas de Quintana Roo.

“Probablemente uno de los impactos más severos, a mediano plazo, es la mortalidad de los pastos marinos cercanos a las costas. La reducción de luz que genera la masa de sargazo resulta en un estado de anoxia —falta de producción de oxígeno— por parte de los pastos marinos, lo que produce una acumulación de materia orgánica resultando en un incremento de actividad bacteriana con alta demanda de oxígeno, generando mortalidad de fauna, corales y pastos marinos. Los pastos marinos son importantes productores primarios, pero una vez dañados tienen un tiempo de recuperación entre diez y 50 años, lo cual representa un riesgo para la estabilidad de los ecosistemas costeros”, explicó Van Tussenbroek.

“Si no se toman acciones coordinadas y se invierte en investigación científica para evitar que cantidades masivas de sargazo lleguen al mar Caribe, se corre el riesgo de que las aguas azul turquesa y playas de arena blanca desaparezcan en poco tiempo”, agregó.

Tal ha sido la polémica suscitada por la presencia de la marea marrón que se han producido especulaciones sobre su manejo y posibles aplicaciones. De primera instancia, se cree que el sargazo se convierte por sí mismo en arena si se le deja en la playa, lo cual no es cierto porque el cuerpo del sargazo no tiene carbonato de calcio; más bien, se cree que se ha llegado a dicha conclusión porque las actividades de limpia con tractores levantan una gran cantidad de arena al recoger el sargazo —lo que además aporta a la erosión de las playas.

La afluencia masiva de sargazo es natural.          Aunque se tienen registros de afluencias de Sargassum spp. en el Caribe, no se tienen evidencias de arribos masivos como los que se han presentado.

El sargazo es natural para las playas y no se debe hacer nada al respecto.           No se considera una opción debido a sus efectos dañinos inmediatos y al impacto a mediano plazo sobre los ecosistemas costeros, como la pérdida de las playas y la mortalidad de los arrecifes de coral.

Sargassumspp. libera gases de arsénico.             Su descomposición crea condiciones anóxicas, liberando gases de ácido sulfhídrico. Sargassum contiene cantidades mínimas de arsénico y esta concentración podría superar la normatividad para usarla como complemento alimenticio para ganado y aves de corral.

Se puede depositar el sargazo recogido en sascaberas.               No se considera como un buen manejo depositar el sargazo en sascaberas porque los lixiviados que genera llegan al acuífero y consecuentemente al mar, convirtiéndose en contaminantes y ayudando a acelerar el crecimiento del mismo sargazo.

El Sargassumse desprende del fondo antes de flotar.   El sargazo pelágico, a diferencia de otras especies, no se origina en el fondo del mar, sino que pasa todo su ciclo de vida flotando en la columna de agua.

Se puede utilizar para hacer composta.                Del total de los insumos que requiere una composta, solo diez por ciento podría ser sargazo debido a las altas concentraciones de sal y yodo que contiene. Lo que no resuelve el problema de gran escala que se tiene con las afluencias masivas.

Se puede utilizar para hacer cosméticos o farmacéuticos.           Las algas, en general, sí contienen sustancias que pueden extraerse con beneficios medicinales o cosméticos, pero las cantidades utilizadas para la producción de los mismos son mínimas en comparación con el volumen del problema. De tal forma que no resuelve la contingencia en su totalidad.

A la fecha, hay más preguntas que respuestas sobre las causas de la marea marrón, sus impactos al ambiente y las acciones necesarias para un buen manejo. Es por esto que el problema representa una gran oportunidad para organizar grupos de trabajo científicos interdisciplinarios que, en coordinación con el sector público y privado, puedan generar estrategias Marta García Sánchez durante muestreo y pesaje de sargazo en Quintana Roo.integrales para el conocimiento y mitigación de dicho fenómeno.

Entre las oportunidades de aprovechamiento a gran escala y corto plazo, la investigadora compartió que, en coordinación con el Centro Mexicano de Innovación en Energías del Océano (Cemie Océano), se ha desarrollado un protocolo para el aprovechamiento de sargazo en la producción de energía, por lo que se requieren inversionistas, así como el involucramiento de organismos públicos, para su implementación.

A menor escala, existe la posibilidad de aprovechar el sargazo como materia prima para biodigestores, productos cosméticos, bioplásticos, material para composta, fertilizantes y farmacéuticos. Los inconvenientes a estas opciones son que llevan tiempo de investigación para el desarrollo de los productos y las cantidades requeridas de materia prima son mínimas, en comparación al volumen total de sargazo que llega a las playas.

“Necesitamos hacer investigación para saber cuáles son las causas reales de su crecimiento excesivo, cuáles son las mejores prácticas para su manejo una vez que llega a las playas, cuál es la fauna asociada al sargazo en mar abierto. Es importante generar información que permita mejorar los modelos de predicción de arribo, incluso con algún sistema de alerta que permita tomar las precauciones necesarias con un margen de tiempo viable para estar preparados. Necesitamos hacer estudios de transporte de litoral integrado, para saber dónde se podrían instalar barreras de contención e infraestructura en puntos estratégicos para recolectarlo, evitando que llegue a los sitios más sensibles en términos económicos y ecológicos como Punta Allen o Boca Paila”, concluyó Van Tussenbroek. (MÓNICA ALBA. AGENCIA INFORMATIVA CONACyT)

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