Se preparan para cosechar flor de muertos en Cuautla

La flor de cempasúchil engalana los altares de cientos de familias mexicanas para celebrar a los muertos a partir del 29 de octubre. Por sus colores, los mexicas comparaban sus pétalos con el sol, por lo que los utilizaban para adornar las tumbas de sus seres queridos, pues creían que guardaban la tibieza del día y su aroma guiaba a los muertos.

Estas flores se producen en Morelos, y la comunidad de Casasano, en Cuautla, es una de las principales productoras de la también llamada “flor de muerto”, sin embargo, Gabino Rodríguez Figueroa, ingeniero hortícola, egresado de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UAEM y director general de viveros Frida, explicó que el proceso de producción de las flores de cempasúchil es todo un ritual.

Detalló que existen varios tipos de la flor, y que aunque en México se produce esta planta, su genética no se ha desarrollado en el país, por lo que las semillas para generarlas son importadas de Estados Unidos.

La mayoría de las plantas de cempasúchil que se siembran en Casasano son marigol tipo africano, conocida como cremolito; es decir, una flor chica de aproximadamente cinco centímetros que combina los colores rojo, amarillo y naranja. Pese a que el rango de venta de la flor es limitado, el tiempo de vida de esta especie bien cuidada es hasta de seis meses.

Por la falta de espacio, muchos viveristas de la comunidad trabajan con un promedio de ocho a 10 macetas por metro cuadrado; “la temporada es muy específica, nosotros podríamos vender todo el año cempasúchil, pero la gente no lo consume. El aroma refleja esta celebración en especifico y difícilmente en cualquier otra temporada del año a la gente le gustaría olerlo, sobre todo por el significado”, refirió.

De 10 a 12 semanas tarda el cultivo de la flor; el clima de Cuautla favorece la producción de la planta, que inicia la última semana de julio o la primera de agosto.

Rodríguez Figueroa afirmó que el amor que le tienen a las plantas es prácticamente el mismo que le tienen a sus seres queridos que se les adelantaron:

“Todos los que nos dedicamos a esto, es por pasión y porque nos gusta crear; es una artesanía, pues todo el trabajo es completamente manual y para nosotros representa mucho el ver y saber que en cualquier exposición, cualquier jardín o cualquier ofrenda, las piezas son fruto de nuestro trabajo”.

Afirmó que todos los que trabajan en la producción de cualquier tipo de planta lo hacen con el corazón, pues aunque cada año es la misma especie la que se produce, la emoción de verlas florecer es única e irrepetible. (ROSAURA HERNÁNDEZ. EL SOL DE CUAUTLA)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s