¿Es la peste porcina africana la próxima amenaza mundial?

Aunque no puede ser transmitida a los humanos como COVID-19, la peste porcina africana (PPA) tiene una tasa de mortalidad de casi el 100% en cerdos y jabalíes, y no hay vacuna contra ella. Recientemente, cientos de miles de estos animales han sido sacrificados por los granjeros nigerianos, que ya lo llaman el «peor brote de la historia».

La peste porcina africana se propaga entre los animales a través del contacto directo o de los vectores de las garrapatas. Es muy estable en los productos cárnicos y en el medio ambiente. Por eso esta enfermedad es responsable de graves pérdidas económicas y de producción.

«Durante la crisis de COVID-19, la gente puede encontrar difícil relacionarse con enfermedades que afectan a otros animales que no seamos nosotros los humanos», explicó a Publinews Internacional, Finn Werner, director del Instituto de Biología Estructural y Molecular del University College de Londres, Reino Unido.

«Lo que la crisis actual debería destacar, es la importancia de la investigación biomédica para nuestra salud y bienestar, incluyendo nuestra alimentación. Las inversiones en investigación fundamental así como en investigación aplicada son igualmente importantes, ¡porque los descubrimientos de hoy pueden salvar vidas mañana!».

Según la Organización Mundial de Sanidad Animal, la PPA es una enfermedad que figura en el Código Sanitario para los Animales Terrestres y debe ser notificada. La prevención en los países libres de la enfermedad depende de la aplicación de políticas de importación y medidas de bioseguridad adecuadas, que garanticen que no se introduzcan cerdos vivos infectados ni productos de cerdo en zonas libres de PPA.

«Pueden emplearse las medidas sanitarias clásicas, entre ellas la detección precoz y la matanza sin crueldad de los animales (con una eliminación adecuada de los cadáveres y los desechos); la limpieza y desinfección exhaustivas; la zonificación/compartimentalización y los controles de los desplazamientos; la vigilancia y la investigación epidemiológica detallada; y medidas estrictas de bioseguridad en las explotaciones», explica la organización intergubernamental en su sitio web.

Sin embargo, las repercusiones de la peste porcina africana en el mercado mundial de la carne de cerdo están «poco estudiadas». Y eso se confirma en una nueva investigación realizada por expertos de la Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth (CSIRO), en Queensland, Australia, publicada en la revista Nature:

«Se utilizan dos modelos económicos mundiales vinculados para explorar las consecuencias de las diferentes escalas de la epidemia en los precios de la carne de cerdo y en los precios de otros tipos de alimentos y los alimentos para animales. Los modelos proyectan un aumento de los precios mundiales de la carne de cerdo de entre el 17 y el 85% y una demanda insatisfecha que impulsa el aumento de los precios de otras carnes», declaró Daniel Mason-D’Croz, jefe del estudio.

Para saber más sobre el tema, Publinews Internacional conversó con Finn Werner, director del Instituto de Biología Estructural y Molecular del University College de Londres, el Reino Unido

Muchos países, incluidos los de Europa meridional, dependen de la cría de cerdos, y el virus de la peste porcina africana está clasificado como arma biológica porque tiene el potencial de desestabilizar las economías nacionales. En países como China y Vietnam, los cerdos son una fuente de alimento clave y sin alternativas como las aves de corral, las hambrunas no están fuera de discusión.

No es imposible, el aumento de las normas de higiene será ciertamente bienvenido en el sector. Sin embargo, la peste porcina africana es una amenaza grave e inminente a una escala nunca antes vista. Las vacunas que se están desarrollando actualmente pueden llegar demasiado tarde: ¡no más jamón serrano o tocino danés en nuestras dietas!

A pesar de que se ha prestado mucha atención al virus de la peste porcina africana, no existen medicamentos antivirales o vacunas eficaces. Además, tenemos que investigar la biología fundamental del virus y la forma en que interactúa con las células de los cerdos, tenemos que entender cómo funciona el virus para poder combatirlo.

Los aspectos técnicos y prácticos de la cría son importantes, principalmente la higiene para evitar la propagación del virus de una granja a otra (muy eficaz contra la fiebre aftosa, FMD por sus siglas en inglés, pero también la seguridad de los alimentos para cerdos. En general, necesitamos detectar la infección viral rápidamente y tratar la enfermedad de manera efectiva.

«Actualmente estamos siendo testigos de un brote muy grave y devastador, con una cuarta parte de los cerdos de granja del mundo muertos en 2019», Finn Werner, director del Instituto de Biología Estructural y Molecular del University College de Londres, Reino Unido. (https://www.publinews.gt/)

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