La cocaína no es el polvo blanco que más mata, es el azúcar

Te levantas y medio dormido vas a la cocina. Preparas un café con leche con dos cucharadas de azúcar, te tomas un par de tostadas con mermelada y un vaso de zumo de naranja de tetrabrick. ¡Menudo desayuno más rico! Y ya estás listo para afrontar el duro día que te espera.

Sin darte cuenta solo en tu desayuno ya habrás ingerido una elevada cantidad de azúcar. No te culpes, la verdad es que evitar este dulce polvo blanco no es tarea fácil y aunque hubieras prescindido de edulcorar tu café, el azúcar seguiría estando presente en tus comidas.

Para que te hagas una idea, solo en un año se generan más de 170 millones de toneladas que tienen como destino ser incorporado a los alimentos, según explican en Conéctica.

Afortunadamente desde hace unos años tenemos una mayor conciencia sobre lo que comemos. Está claro que en muchos países hemos pasado de tener déficit nutricional a comer más de lo que necesitamos. Más comida y una vida más sedentaria son la receta para la obesidad. Por ello cada vez más nos preocupamos por nuestra dieta: su procedencia, kilómetros que ha recorrido hasta llegar a nuestra mesa, si viene del comercio justo…y cómo no, su aporte calórico.

El azúcar contribuye al aumento de peso pero también provoca otras enfermedades. Así que si echas un vistazo a la publicidad descubrirás aterrado cuántos alimentos en apariencia saludables nos venden que contienen azúcares y cuántos de ellos van dirigidos a los niños. ¿Cómo es posible que esto suceda?

¿Hay algún estudio que demuestre que el azúcar perjudica la salud?

Muy sencillo, como sucedió en su momento con el tabaco, la industria azucarera presiona para evitar que salgan a la luz estos hechos. Sin ir más lejos, durante 2016 unos investigadores de la Universidad de California encontraron que la Organización Mundial de Investigación del Azúcar había pagado al prestigioso New England Journal of Medicine de 1967 para realizar un estudio que enterrase la relación entre los dulces y las enfermedades cardíacas, señalando a las grasas como culpables de todo.

El azúcar provoca cáncer y enfermedades cardíacas

Cuando descubrieron que efectivamente estaban relacionados, dejó de pagar la investigación, por lo que nunca fueron publicados los resultados. Medio siglo después, el departamento de Agricultura, Salud y Servicios Humanos de USA por fin ha señalado al azúcar, relajando su postura respecto a las grasas.

Aunque ha costado 50 años, por fin sabemos las conclusiones del estudio: las ratas alimentadas con una dieta alta en azúcares tenían altos los triglicéridos y la enzima llamada beta-glucuronidasa en su orina. Mientras que los primeros aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas, a la enzima se la relaciona con el cáncer de vejiga.

Sin embargo, debido a que el estudio fue cortado de raíz, se ha considerado durante mucho tiempo que no existían evidencias claras de ello. Hasta ahora, ya que un estudio reciente parece que por fin vincula el consumo de azúcar con el riesgo de padecer cáncer.

¿Puede matar el azúcar?

A no ser que te tiren una lata de refresco a la cabeza, puede parecerte imposible que el azúcar pueda acabar con tu vida. Sin embargo, solo tienes que echar la cuenta de todo el que tomas durante el día: bollería, refrescos, salsas, etc.

Esa lata de refresco de 33 cl aporta unos 35 gramos de azúcar, es decir, unas 7 cucharadas de azúcar. Solo con bebértelo ya habrás consumido más de la mitad de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud: solo 50 gramos. ¡Imagina cuántas bebidas similares se consumen en el planeta en 24 horas!

Solo el azúcar mata tanto como todas las drogas del mundo

Según detalla InfoBae, un estudio de la Universidad de Tufts (Boston) habría cuantificado su impacto en los países desarrollados. Solo en 2010, las bebidas azucaradas provocaron 133.000 fallecimientos por diabetes, 45.000 muertes por enfermedades cardiovasculares y 6.540 por cáncer.

En total 184.000 muertes al año. De acuerdo con la ONU, las muertes en el mundo causadas por el consumo de drogas en general asciende a 187.100, según el diario 20 Minutos.

El doctor Dariush Mozaffarian de la Universidad de Tufts lo explica así de tajante:

Este es un factor dietético con ningún valor intrínseco de la salud que causa decenas de miles de muertes al año. Es hora de eliminar las bebidas azucaradas de la oferta de alimentos. En muchos de los países estudiados, se registra un elevado número de muertes debido únicamente al consumo de bebidas azucaradas, por lo que debería ser una prioridad mundial reducir su consumo o eliminarlas de la dieta.

Si echamos un ojo a los países más afectados encontramos a México encabezando la lista con 405 muertes por millón de adultos (24.000 muertes totales), seguido de Estados Unidos con 125 muertes por millón de adultos (25.000 muertes totales). Tras ellos, entre los 20 primeros se encontraban 8 procedentes de América Latina y el Caribe, para que nos hagamos una idea del problema en esa parte del mundo.

La OMS se ha puesto las pilas para lograr la misión y ha comenzado diversas campañas de sensibilización, entre ellas asignar el 20 de octubre como el Día Internacional para Dejar los Refrescos

¿Es el azúcar una droga?

Ya hemos comprobado que el azúcar por si solo causa tantas muertes como todas las drogas, pero podemos tender a pensar que simplemente se debe a que consumimos demasiado y por una parte, llevamos razón. No obstante se sabe que el azúcar produce adicción.

Y es adictiva de todas formas: la glucosa provoca el deseo que consumir más conforme la ingerimos y los alimentos procesados con elevado índice glucémico tienen propiedades farmacoquinéticas bastante similares a las drogas.

Pero todavía hay más: El azúcar produce el mismo efecto que la cocaína en el cerebro. El People Daily explica que los productos con alto contenido en azúcar y grasa estimulan el cerebro de la misma manera que las drogas. ¿Y cómo lo logran? Cuando tenemos esa sensación de satisfacción y recompensa al consumir algo es porque nuestro cerebro libera dopamina.

¿Por qué son tan peligrosas las adicciones? Muy sencillo, cuando alguien desarrolla una adicción, disminuye los receptores de dopamina en su cerebro, por lo que esa sensación de satisfacción es cada vez más leve y la persona necesita más y más.

Así que aunque a corto plazo las drogas sean más perjudiciales, a medio y largo el azúcar puede convertirse en nuestro asesino. Y es que es tan sencillo, fácil y barato comprar sustancias azucaradas que el reto es intentar controlar su consumo. La lucha contra el azúcar ha comenzado. (UrbanTecno)

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