Comprueban efecto tranquilizante del pericón y el cempasúchil

Tanto el cempasúchil (Tagetes erecta L.) como el pericón (Tagetes lucida Cav.) son parte de las plantas de la familia Asteraceae que se distribuyen en México y Guatemala. Además de su uso ornamental, en el caso de la primera ligado culturalmente a la celebración del Día de Muertos, se utilizan para reducir los síntomas de los llamados nervios, el susto y pérdida de sueño asociados a los trastornos de ansiedad.

Pese a ser utilizadas en la medicina tradicional y alternativas a los fármacos alópatas en infusiones o en tinturas, se carecía de pruebas preclínicas que dieran evidencia científica de su eficacia y seguridad.

La ansiedad es uno de los principales trastornos mentales en México, afecta el sistema nervioso central –cerebro, cerebelo, tallo encefálico y médula espinal–; suele presentarse con mayor frecuencia en la vida adulta y más en las mujeres que en los hombres; se estima que 14.3 por ciento de los mexicanos de 18 a 65 años la padece. Los síntomas son preocupación excesiva (por más de seis meses), tensión, dificultad para concentrarse, molestia abdominal, y sus efectos se pueden somatizar en otras partes del cuerpo.

Ambas tagetes son parte de un listado de 50 especies empleadas en la medicina tradicional de Morelos. Se sabe que son utilizadas por los curanderos para tratar los nervios, el susto, el empacho y dolor de estómago, pero además como colorante, antibacteriano, para eliminar mosquitos e incluso rituales, indicó María Eva González Trujano, investigadora del Laboratorio de Neurofarmacología en Productos Naturales del Instituto Nacional de Siquiatría Ramón de la Fuente y responsable del estudio.

Luego de seleccionar al cempasúchil y el pericón, se prepararon como extractos acuosos y orgánicos y se evaluaron en modelos experimentales en ratones para corroborar su actividad como ansiolíticas asociadas a una posible acción inhibidora de tipo GABAérgica y serotoninérgica –sistemas de neurotransmisión de las neuronas ubicadas en distintas partes del cerebro–.

Para los extractos de cempasúchil se usaron los pétalos de las flores y para el pericón toda la parte aérea; cada planta se utilizó por separado y se corroboró el efecto como ansiolítico y sedante-hipnótico; también se evaluó la potenciación de los atributos sedante y anestésico pentobarbital sódico que actúa en el sistema inhibidor GABAérgico, produciendo sensación de tranquilidad.

La investigadora explicó que se utilizaron grupos hasta de ocho animales que fueron colocados en espacios abiertos o cerrados para que hicieran exploraciones que involucraban cuadros, orificios o escalar por los brazos de una cruz elevada.

Esos animales, al ser inquietos por naturaleza, tratan de buscar espacios cerrados o escapar del aislamiento, entre más ansiosos, más exploran o se esconden en áreas oscuras y cerradas. Después de 60 minutos de haberles administrado los extractos, fueron colocados en los diferentes modelos para su observación. La disminución en su actividad se interpretó como resultado del efecto sedante.

En la investigación, realizada en conjunto con Gimena Pérez Ortega y Arturo Argueta Villamar, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México, se encontró que en el caso del pericón participan compuestos de tipo cumarínico como causantes de los efectos tranquilizantes, mientras en el cempasúchil los de tipo flavonoide son los posibles involucrados, precisó la también integrante de la Academia Mexicana de Ciencias.

El uso de estas plantas puede ser efectivo como terapia alternativa, considerando que medicamentos como el diazepam o el clonazepam –compuestos activos de tipo benzodiacepina–, entre otros de tipo serotoninérgico, podrían ser de mayor costo, además de implicar más riesgos para la salud por los efectos adversos, como generar dependencia a largo plazo.

Terapias de bajo costo

La ansiedad es un padecimiento crónico que requiere el uso de medicamentos incluso de por vida, así que tanto el pericón como el cempasúchil podrían ser una terapia económica, aunque estas especies sólo están disponibles en septiembre y noviembre, respectivamente, pero se pueden secar y guardar para usarlas todo el año.

La doctora en farmacología por el Centro de Investigación y Estudios Avanzados, del Instituto Politénico Nacional, indicó que se pueden emplear los pétalos de la flor, frescos o secos, aunque estos últimos podrían perder algunos aceites esenciales. Las dosis recomendadas son: en tinturas, 20 gotas en un vaso con agua cada cuatro horas, y como infusión, una taza por las mañanas y otra por la noche durante siete días.

Explicó que falta hacer los esutidos clínicos para desarrollar un fármaco. Alertó que deben usarse con cautela al combinarlas con terapias depresoras del sistema nervioso central, como barbitúricos, para evitar posibles efectos adversos, así como no usar otras plantas medicinales al mismo tiempo, ya que contrarrestarían los beneficios. El cempasúchil no se recomienda a personas que padecen hipertensión. (LA JORNADA)

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