El café en peligro de extinción: ¿Qué harías sin tu taza matutina?

Su existencia y calidad se encuentran amenazadas por el calentamiento global y las grandes transnacionales. Conoce las causas y la fecha en que podría desaparecer.

El café es placer y combustible. Su aroma intenso y sus propiedas estimulantes se han asociado al despertar del mundo occidental. Una taza de café es, para muchos, el momento oficial en el que inicia el día. Esta milenaria planta es originaria de Etiopía, aunque se sabe que su primer uso como bebida energizante se realizó alrededor del siglo XV en los países musulmanes. Se conoce dos tipos de semillas de café, la arábiga (Coffea arabica) popular por su suave sabor y atractivos aromas, y la robusta (Coffea canephora), que se caracteriza por su fuerte sabor.

La sensación revitalizadora que asocia a esta bebida, se origina en la concentración del alcaloide llamado cafeína; molécula responsable de bloquear los receptores de adenosina, químico responsable del sueño; pero también se encuentra involucrados procesos que liberan el neurotransmisor dopamina, causante de la sensación de placer, además de mecanismos relacionados con la memoria.

El comercio del café, se ha vuelto un importante motor económico en los países en vías de desarrollo; una buena parte del producto, es cultivado en naciones del continente africano y de América representando el ingreso de cientos de miles de personas. Por esa razón, las afectaciones a futuro en la producción del  grano comienzan a inquietar considerablemente la economía global.

La revista “Science Advances”, en su número de enero del presente, dio a conocer el trabajo realizado por investigadores de la Universidad de Nottingham, que proyectan las repercusiones del cambio climático a las especies de café en las próximas décadas.

El trabajo fue elaborado en un periodo de 20 años, mediante la recolección de 124 especímenes a lo largo de 5,434 zonas geográficas en todo el planeta, de las cuales 3,798 fueron datos,anteriormente recolectados por 40 herbarios en distintos centros de investigación a lo largo del mundo.

La información fue evaluada médiate métodos estadísticos que implementa la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN); con los cuales se puedo llegar a la estimación que el 60% de las variables de café están en riesgo de extinción, previendo la desaparición de la especie arábiga para 2088.

El trabajo científico, resalta el riesgo que conlleva el aumento de temperatura para la especie Coffea arabica, semilla más demandada a nivel global, con una venta del 80% del consumo total, con respecto a la robusta, que sólo se utiliza para café de baja calidad, usado principalmente para cafés solubles.

El comercio del café, se ha vuelto un importante motor económico en los países en vías de desarrollo; una buena parte del producto, es cultivado en naciones del continente africano y de América representando el ingreso de cientos de miles de personas

Además, los botánicos Helen Chadburn y Davis Aaron, autores principales del trabajo, informan otros factores que intervienen en la reducción de la producción de esta semilla, como la deforestación, la reducción de áreas protegidas, la desertificación y el aumento de plagas.

Gisela Llescascas Palmas, productora de café y participante de una cooperativa regional en el estado de Veracruz, corrobora este cambio desde la experiencia empírica.

“La temperatura ha disminuido la cantidad de lluvia, eso hace que el café que se producida en la región, por ejemplo, a una altura de 1200 metros, ahora tenga que subirse a lugares que están a 1300 o 1400, donde antes no se podía producir café por el frío. También se ha observado incremento de enfermedades o plagas, en específico Roya y la Broca, que llego hace tres años y devastó casi 70% de las plantaciones en 2018”.

La planta de café es sensible a distintas variables climáticas (precipitación, humedad, altura y alcalinidad del suelo) la especie arábiga solo puede darse de manera óptima en climas templados, con temperaturas entre los 18 ºC y 21ºC; mientras que la robusta puede ser más resistente, hasta 30 ºC y se puede cultivar hasta los 700 metros sobre el nivel del mar, como en selvas bajas.

El clima de una región geográfica, se establece con variables que frecuentan en un periodo con un mínimo de 30 años; el cambio climático, se refiere al cambio abrupto de estas características. Es por esto, que los climas en donde se produce el café, se empiezan a desplazar a zonas de mayor altura y de ubicación geográfica, por ello, lugares en donde se pensaba que no podría dar esta actividad, ahora sorprende a los botánicos que eflorecen plantas de café.

Riesgos para la calidad del café mexicano

Cada año, aumenta el consumo del producto, con cifras del orden de 9.88 millones de sacos de café, así lo reporta la Organización Mundial del Café; siendo México un importante productor de café a nivel mundial. En un informe de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, afirma que la producción del grano aporta un promedio del 0.66% del Producto Interno Bruto, de la participación agrícola nacional.

La industria de la caficultura mexicana, emplea un recurso humano de 500 mil empleados, en 14 entidades federativas, que aprovechan 730 011 hectáreas. Y su interacción con otros sectores productivos, hace que los altibajos en su elaboración y demanda, puedan generar un efecto domino en la economía nacional.

Aunado a las amenazas del cambio climático, la llegada de grandes trasnacionales productoras de café, preocupa a los productores nacionales y papel que desempeñarán en el mercado, debido a que “se darán prioridad a la siembra de café robusto y de mala calidad, y no al de altura arábigo”, afirma Llescascas Palmas.

Para Andres Hoffner, un pequeño locatario dedicado a la venta de café de altura al Sur de la Ciudad de México, mira con preocupación la incertidumbre en su materia prima, “no sabemos cómo pueda repercutir en los precios que se da al público la reducción del café de altura”.

En vísperas de esta inminente amenaza, se contempla la biotecnología como un factor de preserva para la especie Coffea arabica, mediante su adaptación a temperaturas más altas. Para ello, el 13 de enero de 2017 la Universidad Davis de California, anuncio la secuenciación del genoma de la especie arabica.

Dicho avance, harán que los países que decidieron invertir en la adaptación de la planta del café, generen patentes, haciendo que los países que no tomaron a tiempo las medidas necesarias, se verán obligadas a depender de las semillas modificadas, para no perder una fuente importante de empleo y desarrollo económico.

Por ahora, la reducción de áreas para la producción de café arábigo, contempla un incremento en su precio, lo que lleva a que solo las poblaciones que tengan el suficiente poder adquisitivo tendrán acceso a un café de calidad; panorama a corto plazo, que recuerdan las palabras del célebre político y científico norteamericano, Benjamín Franklin: “Entre los muchos lujos de la mesa, el café puede ser considerado como uno de los más valiosos…”. (ENRIQUE ANZURES. TANGIBLE-EL UNIVERSAL)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s