Con las lluvias, llega también la temporada de hongos

Aunque la temporada en la que crece la mayor cantidad de hongos silvestres inicia a finales de julio y se extiende hasta septiembre, desde hace algunos días ya es posible recolectar especies, sobre todo en barrancas, montes y zonas boscosas de Tlaxco, Nanacamilpa, Huamantla, Terrenate, Ixtacuixtla, Zitlaltepec, Ixtenco y algunos municipios del centro de la entidad.

La llegada de estos organismos pertenecientes al Reino Fungi es con el inicio de la temporada de lluvias y según la especie es posible encontrarlos en diferentes etapas: en el inicio de las lluvias, cuando están establecidas o cuando están por finalizar, casi durante seis meses.

Según información de la Secretaría de Salud del estado (Sesa), en Tlaxcala existen alrededor de 10 mil especies de hongos, aunque no se conocen todas.

El selpanza o pante; el rebozuelo, tecosa o tecosita; el hongo pechuga y el conocido como mazorquita, chipotle y pancita o viejitos, son de las especies comestibles más comunes, pero su recolección no regulada para el consumo humano, y otros factores como las quemas agrícolas y los incendios forestales, han disminuido su población.

En Tlaxcala, además de hongos comestibles hay especies toxicas o venenosas, como el Hongo Blanco Venenoso (amanita bisporigera); el Hongo Tecomate de Mocas (amanita muscaria); la Seta eEngañosa (entoloma sinuatum) y Amanita Maloliente (Amanita virosa).

Las autoridades de salud recomiendan no consumir los hongos que no conozcan y evitar recolectar o comprar aquellos de color completamente blanco, que tengan un anillo en la parte superior del pie y un saco en la base del mismo; hongos pequeños de color café y los que tengan el sombrero de color rojo y con manchas blancas.

También es posible identificar ese tipo de hongos a través de algunos métodos, como cortar el “sombrerito”, colocarlo boca arriba y con los dedos hacer movimientos sobre él, si cambia la coloración, como una reacción al tacto que genera la planta, es toxico.

Otro método es separados por especies y forma y mezclarlos con varios trozos de ajo, si el condimento cambia de color o se pone negro significa que los hongos son altamente tóxicos.

Algunas otras personas cortan el “sombrero” del hongo y lo prueban con la punta de la lengua y determinan si es tóxico al sentir un adormecimiento, si no perciben nada en su lengua entonces son comestibles.

Pero estas técnicas empíricas pueden o no fallar y por lo tanto no ser confiables.

Los síntomas de alarma que pueden indicar una intoxicación por hongos son: cansancio excesivo, dolor de cabeza, mareo, dolor abdominal agudo, icteria, sudor frío, nauseas, vómito, diarrea.

En caso de intoxicación la persona deberá acudir al Centro de Salud más cercano, mostrar al médico tratante el hongo consumido para su identificación; informar al médico el tiempo transcurrido desde el consumo de los hongos, hasta la aparición de los síntomas. (KARLA MUÑETÓN. EL SOL DE TLAXCALA)

 

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