¿De dónde viene realmente la palabra quesadilla?

En nuestro país, ha existido un gran debate entre citadinos y el resto de la República prácticamente, acerca de si las quesadillas llevan queso o no. Y aunque no, no necesariamente tiene que tener queso para que sea una quesadilla, la palabra sí se origina de un platillo que lo contiene.

La palabra quesadilla es de origen español. El vocablo proviene de quesada, que es un pastelillo español que tiene queso. A esta raíz se le añade el sufijo illa, como diminutivo, refiriéndose a un pequeño pastelillo de queso. Por esta razón podríamos pensar que las quesadillas en un principio sí se referían a un platillo que contenía queso.

Pero de acuerdo al lingüista y académico mexicano José G. Moreno de Alba, la palabra tomó otro sentido con el paso del tiempo. “La modificación semántica que ha venido sufriendo el vocablo, no en todo el país pero ciertamente en la Ciudad de México… sin que deje de haber quesadillas de queso, las hay también de todo tipo…el significado pasa a designar ya no necesariamente algo que contiene queso —como su nombre parece indicar—, sino otro tipo de relleno”, dice el experto en su texto de Minucias del Lenguaje.

Y contrario al mito urbano en redes sociales, este no viene de quezaditzin —palabra que no existe en la lengua náhuatl, ni en ningún diccionario—. De hecho, según el diccionario de la RAE en México significa “tortilla de maíz rellena de queso u otros ingredientes que se come caliente”.

En conclusión, la quesadilla es el claro ejemplo del mestizaje entre dos culturas. Si bien es un platillo que se origina de algo que contiene queso, hoy en día las hay de todo tipo. En nuestro país, existen al menos 10 maneras de preparar las quesadillas sin importar el origen de la palabra. En cada uno de los estados son diferentes: pueden ser fritas, rellenas de pescado, con papa, sin queso, con queso, gigantes, potosinas y banqueteras. (https://foodandwineespanol.com/)

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