Ganaderos poblanos prevén construir dos rastros TIF en 2021

Ganaderos del Consejo Estatal Agropecuario (Ceagro) prevén invertir 50 millones de pesos durante el segundo trimestre de 2021 para la construcción de dos rastros Tipo Inspección Federal (TIF) en los municipios de Tecamachalco y Libres y que operen a más tardar en noviembre.

Arturo Con Ortiz, presidente del organismo, indicó que en la actualidad hacen la matanza en instalaciones no certificadas, por lo cual su carne sólo tiene como destinos mercados o centrales de abasto en los municipios, donde se deprecia hasta 40% su costo, lo cual buscan recuperar con espacios de calidad y poder ofrecerla a tiendas de autoservicio.

Sólo un 15% comercializa la carne con tiendas de autoservicio, pero deben llevar el ganado a Veracruz para hacer el sacrificio, donde se tienen más rastros TIF, lo cual representa más gastos por el sacrificio y empaquetado, explicó.

Comentó que, con este par de rastros, los ganaderos pueden aspirar a buscar otros mercados en estados vecinos como Oaxaca, Veracruz, pero sobre todo en la Ciudad de México, este último donde hay una alta demanda y que representa ventajas por la cercanía.

Refirió que las obras iniciaron en octubre del año pasado con el aplanado de los terrenos para el par de proyectos, pero se frenó tanto por la pandemia de Covid-19 y al no tener asegurado el 70% de la inversión por parte de los socios, motivo por el que se aplazó hasta abril próximo para llevarlos a cabo y concluirlos en siete meses.

Indicó que el retorno de la inversión se prevé recuperar en ocho años, ya que también darán servicio a ganaderos de 80 municipios del centro y norte del estado.

Mencionó que a pesar de estar Puebla entre los cinco primeros lugares del país en producción de carne de cerdo o bovino, esto contrasta con no tener espacios certificados en los 217 municipios, ya que sólo hay cuatro mientras que en Jalisco hay 24 tipos TIF.

“Han pasado los años y apenas tendremos este tipo de instalaciones que contribuyen a tener mejores cortes de carne para ofrecer directamente a tiendas de autoservicio y restaurantes”, apuntó.

Con Ortiz dijo que tardaron más de dos años y seis meses para que pudieran adquirir terrenos a un precio especial, con el apoyo de los socios, quienes están interesados en incursionar como proveedores de tiendas de autoservicio.

Refirió que el 30% de los recursos para esos rastros provienen de bancos y el resto son aportaciones de los que integran la Industria de Cárnicos de Puebla, quienes apostaron por hacerlos para disminuir gastos operativos que les representaba hacer la matanza en otros rastros TIF fuera de la entidad.

Indicó que las regiones productoras requieren al menos otros dos rastros certificados; sin embargo, tampoco hay organización de los ganaderos y las autoridades no abonan a impulsarlos. (MIGUEL HERNÁNDEZ. EL ECONOMISTA.)

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