La importancia de las mujeres en la agricultura: Irlanda y México

Garantizar el acceso al financiamiento; promover formas de organización como cooperativas; respaldar el trabajo de las mujeres rurales para que tengan acceso a la cadena productiva y a la comercialización; guarderías; capacitación integral; acceso directo a la tenencia de la tierra; reconocimiento al trabajo de las mujeres; desarrollar programas de cooperación que permitan que las mujeres establezcan contacto con otras agricultoras del mundo, son algunos de los temas que se tocaron durante el seminario que impartió el pasado miércoles, la Embajada de Irlanda en México.

En Irlanda, el 1 de febrero de cada año, celebran a Santa Brígida, patrona irlandesa de los trabajadores agrícolas. Este año, la Embajada reunió a un grupo de expertas en los sectores de agricultura y agroindustria de ambos países, para destacar la economía rural y la agricultura, tomando como base el papel que juegan las mujeres rurales en el rubro.

Cabe destacar que el seminario sirvió para resaltar las similitudes que existen entre ambos países, con relación al papel que juega la mujer en las áreas rurales.

La encargada de negocios de la Embajada de Irlanda en México, Sara Callanan resaltó el interés de su país por conocer más del sector agrícola de México, pues dijo “es el socio comercial más importante de Irlanda en América Latina. Tenemos más relación comercial con México que con Canadá y una cooperación más estrecha en varios niveles”.

Pippa Hackett, del departamento de Agricultura de Irlanda, con responsabilidad en uso del suelo y biodiversidad, señaló que las mujeres rurales en su país representan el 13 por ciento y aun cuando trabajan más, no reciben pago siendo empresarias agrícolas.

Agregó: “las mujeres rurales son importantes para la economía, son las responsables de las tareas agrícolas, de resguardar la transferencia de conocimiento a las nuevas generaciones, son fundamentales contra la hambruna y coadyuvan a la seguridad alimentaria”.

Maura Farrell, catedrática de la Universidad de Nacional de Galway, Irlanda experta en Geografía Rural hizo énfasis en cómo los cambios que se han experimentado en las diversas áreas como la economía, la sociedad, el medio ambiente y ahora la salud han obligado a la sociedad agrícola ha reestructurarse “en donde ya no solamente se da la producción, sino también estamos en relación con el consumo, la conservación, el uso alternativo del espacio rural creando una reconfiguración en el empleo.

Dijo: “Vemos una gran segregación de género en el mercado laboral, en dónde las mujeres reciben el menor salario. Y esto es a pesar de la gran inversión que se ha hecho en su educación; se les paga un 16% menos que a los hombres por hora y es más probable que trabajen a tiempo parcial para dejar sus carreras en suspenso pues todavía tienen que atender las labores domésticas y a la familia. En consecuencia, la brecha de género en las pensiones se sitúa en el 41.1%”.

Recalcó que esto también se refleja en la pobreza, la exclusión social, la falta de oportunidades en educación, capacitación y en el acceso al financiamiento y al usufructo de la tierra.

Señaló que para superar estos obstáculos las mujeres rurales han decidido organizarse e involucrarse en la diversificación de los mercados, desarrollando su espíritu empresarial para ser más autónomas. Y cito a Joe Healy, empresario irlandés: “Las mujeres son la columna vertebral de las zonas rurales; desempeñando un papel clave, particularmente en la diversificación de las granjas y el agroturismo, además del rol de producción agrícola”.

Tocó el turno de Sinead McPhillis, subsecretaria general del Departamento de Agricultura de Irlanda quien dijo que su país está enfocado a dar apoyos a las agricultoras. Presentó un informe preliminar del 2019, donde muestra que el 12% de los apoyos fueron otorgados a mujeres mayores de 63 años, lo que sugiere que son viudas.

Explicó lo que está haciendo el gobierno irlandés para lograr que las mujeres rurales puedan ser empresarias, a través de una estrategia implementada en el 2017 para mantener el equilibrio entre géneros y un programa de apoyo llamado Accorns, que da acceso a que la propiedad de la tierra pueda estar a nombre tanto de la esposa como del esposo, dando así facilidades a las mujeres para tener estímulos fiscales y acceso a crédito. Otro punto es mejorar la representación de las mujeres en el liderazgo en el sector agroalimentario.

Por su parte, la Senadora por el Estado de Tlaxcala, en México, Beatriz Paredes Rangel sostuvo que comprender a la agricultura mexicana requiere necesariamente, entender el proceso de un país que vivió una etapa de coloniaje muy relevante. A partir del proceso de Reforma Agraria se generó una figura de tenencia de la tierra denominada: ejido. Y son los ejidatarios los beneficiarios de esta reforma, los que tuvieron acceso a la tierra. En el artículo 27 constitucional se estableció lo que es la propiedad social: la propiedad ejidal.

“Las mujeres campesinas son esposas de estos ejidatarios. Muchas son ejidatarias, hijas de estos ejidatarios o son minifundistas, pequeñas propietarias o esposas de los minifundistas”.

Añadió: “En la teoría sociológica se habla del modo de producción campesino, en donde supone el trabajo de toda la familia en una pequeña parcela, en México se le conoce como solar que es el que  acompaña a la pequeña y modesta vivienda familiar. Las mujeres campesinas o trabajan en la parcela, o apoyan el trabajo de sus esposos en la parcela, o cuando quedan viudas quedan como titular de la parcela”.

Paredes Rangel subrayó que es fundamental garantizar el acceso al financiamiento; promover formas de organización como cooperativas; respaldar su trabajo en todos los ámbitos para que tengan acceso a la cadena productiva, con mecanismos de comercialización. “Es esencial una estrategia de capacitación integral y es muy importante desarrollar programas de cooperación que permitan que mujeres de organizaciones campesinas del mundo indígena y del mundo rural mexicano establezcan contacto con mujeres agricultoras de Irlanda y con el mundo comercial de los irlandeses, porque muchos de los productos de nuestras empresas comunitarias pueden ser de enorme interés para el consumo de ese país”.

Para finalizar, la Senadora de México hablo sobre la política de seguridad alimentaria, dijo “que ha vivido varias transformaciones en varios lustros, primero se abogó por una política de autosuficiencia alimentaria, después se pasó al concepto soberanía alimentaria compartiendo la producción interna con la necesidad de importación de productos que tienen volúmenes importantes en otras regiones. Tercero, estamos intentando un modelo híbrido en donde se logre garantizar los volúmenes de productos alimentarios, necesarios para abastecer el mercado, particularmente la transición de una sociedad rural a una sociedad urbana; y al mismo tiempo robustecer la capacidad productiva interna. Por último, la estrategia actual es lograr tener mayores condiciones de suficiencia en los productos esenciales y también impulsar la agricultura de exportación. Nuestra experiencia es que la agricultura campesina es fundamental en una estrategia de autosuficiencia alimentaria y la de las pequeñas superficies cultivadas.

Tocó el turno de las agroempresarias, por el lado de Irlanda habló Alison Fagan, quien es la gerente regional de Industrias Kerrygold, que es la marca internacional de Ornua, una cooperativa lechera irlandesa que representa a cerca de 14 mil productores de leche irlandeses. En Irlanda el 99 por ciento de las granjas son familiares y estas familias administran y cuidan pequeños rebaños (el tamaño promedio de rebaños en este país es de 75 vacas).

Y por México, habló la propietaria del Rancho Agroecológico Agua Escondida, Guadalupe Aguirre Pérez Oronoz, una empresa familiar que basa su trabajo en una ética planetaria: Cuidar la tierra. Han creado durante más de 30 años un sistema ecológico y económico viable, autosuficiente y sostenible, sin explotar ni contaminar. En el rancho Agua Escondida se siembra una gran variedad de plantas de las que genera diversos productos que son coherentes con la preservación de biodiversidad. Ofrece productos de cuidado corporal, alimentos, condimentos, bebidas y suplementos alimenticios, semillas agroecológicas para siembra y productos para la limpieza, elaborados todos con ingredientes que han sido cultivados con métodos ecológicos y el mínimo procesamiento. Cuenta con restaurante y tienda.

En su oportunidad, la representante de FAO en México, Lina Pohl, señaló que “no podemos avanzar hacia una recuperación con transformación, sin incluir a las mujeres rurales en la agricultura y el desarrollo rural teniendo también el reto del cambio climático”.

Habló de la importancia que tiene el organismo en la creación de paquetes de conocimientos sólidos, materiales para desarrollar capacidades que apoyen las iniciativas de las mujeres, ayudando a unir sus esfuerzos con la banca para lograr mayores accesos al crédito.

Lina Pohl recalcó que para mejorar la situación de las mujeres en América Latina y el Caribe, es necesario establecer redes de conocimiento y apoyo. “No se trata sólo de pensar en la agricultura, se trata de pensar en el desarrollo rural. En cómo generar emprendimiento  y nuevas oportunidades para las mujeres en estos lugares. Incluso la tecnología aquí juega un papel fundamental, porque las nuevas generaciones realmente están muy llenas de esto y hay que incorporarlas en este tema de desarrollo rural y agricultura a través de esto. Espacios como éste que puedan darse seguimiento, como tomamos estas experiencias y las traemos. Como establecemos estas redes de la forma más concreta a través de la experiencia, en territorio van hacer fundamentales. Pero es por aquí donde se establecen las redes de conocimiento, redes de experiencia y redes de apoyo”.

Para finalizar el seminario, Paula FitzSimons del programa irlandés ACORNS Leads Entrepreneur habló sobre la importancia de éste, que ha sido diseñado para apoyar a mujeres emprendedoras en etapa inicial que viven en zonas rurales de Irlanda y tiene una duración de seis meses a tiempo parcial.

Está basado en la creencia de que los emprendedores aprenden mejor unos de otros, la iniciativa ACORNS se centra en sesiones de mesa redonda interactivas facilitadas por mujeres emprendedoras, conocidas como “Emprendedoras líderes”, que han iniciado y desarrollado con éxito negocios en las zonas rurales de Irlanda.

Sostuvo: “las mujeres son buenas empresarias, influenciadas por otras y si están expuestas a otros modelos a seguir con las que se pueden identificar es importante porque abre sus propias creencias. Las deben ver y estar expuestas en su comunidad. Estas mujeres exitosas también tienen inquietudes, desafíos y retos”. (JULIETA ROCHA. INFORURAL.)

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