La FAO y el Organismo Internacional de Energía Atómica intensifican y amplían su colaboración

Los organismos de las Naciones Unidas actualizan su labor conjunta para utilizar tecnologías nucleares en el ámbito de la alimentación y la agricultura y contrarrestar el riesgo de enfermedades de las plantas y los animales.

El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Sr. QU Dongyu, y el Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Sr. Rafael Mariano Grossi, han firmado un acuerdo actualizado de colaboración dirigido a seguir reforzando y promoviendo sus actividades conjuntas.

La División Mixta FAO/OIEA de Técnicas Nucleares en la Alimentación y la Agricultura, que está en funcionamiento desde la década de 1960, ha pasado a ser un Centro Conjunto que proseguirá su labor bien conocida y respetada y que al mismo tiempo aumentará las sinergias y ampliará los ámbitos de interés común, en particular en relación con las enfermedades transfronterizas de animales y plantas.

«Espero vivamente que nuestra colaboración sea aún más concreta y fructífera», dijo el Director General de la FAO en un acto conjunto celebrado el pasado martes, en el que destacó la contribución que pueden hacer las actividades innovadoras de investigación y desarrollo que utilizan técnicas nucleares en la transformación de los sistemas agroalimentarios.

El Director General de la OIEA, Sr. Grossi, afirmó que la colaboración con la FAO no solo era ejemplar, sino que también «cambiaba, crecía y se adaptaba a los desafíos».

Los dos organismos, que dirigen juntos un campus de laboratorios innovadores de ciencia y desarrollo ubicado en Seibersdorf (Austria) cuya actual infraestructura técnica prevén ampliar con invernaderos hechos a propósito para el estudio de la agricultura climáticamente inteligente, así como con un laboratorio de nivel de seguridad 3 para ayudar en el control de las enfermedades animales y zoonóticas, han obtenido numerosas aplicaciones de las tecnologías nucleares que han dado buenos resultados en el ámbito de la alimentación y la agricultura.

Durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), el Centro Conjunto ha prestado apoyo técnico y capacitación para laboratorios utilizando equipos de pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en tiempo real con los reactivos necesarios y otros equipos de bioinocuidad, así como servicios de apoyo especializado a 128 países.

El marco ampliado de colaboración acordado hoy mejorará la integración de la capacidad de la OIEA en la labor de la FAO relacionada con el enfoque «Una salud» y contribuirá a la iniciativa Medidas Integradas contra las Enfermedades Zoonóticas (ZODIAC), que se centra en actividades innovadoras de investigación y desarrollo, vigilancia y diagnóstico mediante el uso de técnicas nucleares.

El Director General de la FAO, Sr. QU, afirmó que la iniciativa ZODIAC sería fundamental para subsanar la falta de conocimiento y que los laboratorios del Centro Conjunto aportaban un valor añadido único en este sentido; asimismo, añadió que la iniciativa también se beneficiaría de la red mundial de laboratorios veterinarios que la FAO tiene en funcionamiento sobre el terreno.

El Centro Conjunto FAO/OIEA ha aumentado notablemente la utilización de la técnica de los insectos estériles, que consiste en liberar insectos estériles producidos en grandes cantidades para controlar plagas de ganado y plantas como la mosca tsetsé, la mosca gusanera o la mosca de las frutas, entre otras. Se ha liberado más de un billón de insectos estériles en todo el mundo para ayudar a controlar grandes problemas causados por plagas agrícolas que conllevan riesgos para la producción frutícola, enfermedades animales, restricciones del comercio y riesgos para la biodiversidad.La aplicación de la tecnología nuclear en el ámbito de la alimentación y la agricultura, que ha contribuido a erradicar la peste bovina, consiste en la utilización de técnicas isotópicas para orientar la gestión de suelos y aguas y para desarrollar técnicas de diagnóstico que ayuden a los Miembros en el diagnóstico y el control rápidos de enfermedades animales y zoonóticas como la peste porcina africana, la rabia y la fiebre aftosa.

La labor conjunta de la FAO y la OIEA, mediante el fitomejoramiento específico, también ha abordado enfermedades de cultivos que suponen un peligro para los medios de vida como la roya del cafeto; en este sentido, el Centro está emprendiendo una serie de proyectos centrados en cultivos clave de tubérculos y olivos.

Las técnicas nucleares e isotópicas también se han empleado para aumentar la inocuidad y la calidad de los alimentos, en especial su autenticidad y rastreabilidad. Estas técnicas también se pueden aplicar para rastrear microplásticos en el medio ambiente, así como para seguir a las aves migratorias, lo que aporta una valiosa información necesaria para controlar los virus de la gripe aviar y las zoonosis conexas.

La aplicación de tecnologías nucleares y derivadas en los sectores de la alimentación y la agricultura tiene efectos socioeconómicos positivos que frecuentemente se cuantifican en miles de millones de dólares de los EE.UU. al año. (https://mundoagropecuario.com// HÉCTOR USLA. EL FINANCIERO.)

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