Crece el comercio ilegal de caballitos de mar entre México y China

Desde hace milenios, la medicina tradicional china utiliza a los caballitos de mar como afrodisiacos. Esto es así por la interacción que hacen sus hormonas sexuales con el organismo humano. Hoy, esta antigua costumbre podría estar acabando con las poblaciones de la especie en el Caribe mexicano. Debido al tráfico ilegal de ejemplares entre México y China, las cifras se han mermado considerablemente. Ésta es la razón.

El procedimiento de captura es igualmente sencillo. De manera general, se atrapan con redes de arrastre, en donde miles de otras especies caen víctimas también, para después ser congelados y almacenados para su transporte. Comúnmente, los cuerpos son transportados por vía marítima, terrestre o aérea, según explica Alicia Poot, investigadora del Instituto Nacional de Pesca (Inapesca):

“Muchos caballitos se sacan por paquetería. Sólo si los de paquetería saben que es ilegal se reporta, pero mayormente no saben que es ilegal”.

Hoy en día, México no emite permisos de exportación de caballitos de mar que no sean para investigación o en el mercado de acuaristas. Sin embargo, la mayor parte de ejemplares de la especie que salen del país lo hacen por de manera ilegal, sin un rastreo posterior o una investigación más profunda de su paradero. En la actualidad, China continental se posiciona como el mayor consumidor de hipocampos en el mundo. De acuerdo con un reportaje de Diálogo chino, el medio especializado en la relación China-Latinoamérica, el país tiene una demanda de aproximadamente 500 toneladas anuales. El propósito es triturarlos para después comerlos en sopas y bebidas alcohólicas, de manera que se ataquen problemas de riñón, tratar la impotencia, la infertilidad e incluso, “equilibrar el Ying y el Yang“.

Sin un permiso explícito de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), según Joan Lee autora principal de la investigación, los traficantes intentaron sacar cerca de 95 mil 500 ejemplares de manera ilegal. Más del 60 % de ellos fueron distribuidos en las ciudades principales de China: Hong Kong, Beijing y Shanghai. El porcentaje restante fue a dar a México, para su compraventa al interior del país.

Gracias a su tamaño, los caballitos de mar se convierten en artículos fáciles de transportar. Es sabido que los traficantes los suben a sus aviones de regreso en maletas que pueden contener hasta 81 cadáveres, listos para venderse. Además, una vez que las piezas están secas, se convierten en un obstáculo menos en los filtros aduanales y a través de las fronteras internacionales. (https://www.enfoquenoticias.com.mx/)

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