Pequeños mezcaleros afrontan escasez de agaves y alto pago de impuestos
Don Pablo Arellanes Ramírez, productor de agave y mezcal, camina de tres a siete horas en los cerros de Santa Catalina Minas, Oaxaca, con el propósito de hallar los agaves silvestres que serán materia prima para elaborar su mezcal que, dada su exquisitez, ha llegado hasta las mesas de Nueva York, mediante un comprador que probó la bebida, quedó encantado
