FAO recomienda cuidar a productores agro para evitar crisis alimentaria durante Covid-19

La Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) observa con preocupación los cierres fronterizos y los aislamientos preventivos en todo el mundo para contener la propagación del coronavirus. Esto debido a la afectación para la cadena productiva de alimentos, que pondría en riesgo el acceso a la nutrición a escala global.

Según Máximo Torero, los países del mundo deben hacer todo lo posible por pensar políticas encaminadas a proteger la cadena productiva, comenzando por los agricultores, quienes en medio del confinamiento pierden acceso al mercado para vender cosechas y comprar insumos.

“Son apropiados los pagos únicos o las transferencias múltiples de efectivo, utilizando programas existentes como el Snap (siglas en inglés de Programa Asistencial de Nutrición Suplementaria) en los Estados Unidos, o la iniciativa de China para acelerar los pagos del seguro de desempleo”, mencionó el experto.

En algunos contextos, de acuerdo con el experto, serán efectivas las moratorias de impuestos y pagos de hipotecas, como las que ofrece Italia en su iniciativa Cura Italia. “Es importante que esas medidas sean sólidas y creíbles, ya que la previsibilidad es esencial en una situación en la que los trabajadores se ven obligados a quedarse en casa y practicar el distanciamiento social”.

Como refuerzo, también pueden movilizarse los bancos de alimentos y contar con el empeño de organizaciones benéficas y no gubernamentales para distribuir alimentos, expuso Torero.

Los países de ingresos bajos y medios —según Torero— abarcan cerca de un tercio del comercio mundial de alimentos, que contribuye de forma muy importante tanto a sus ingresos. Las naciones que dependen de la importación de alimentos son especialmente vulnerables a la ralentización de los flujos comerciales, sobre todo si, como ha venido ocurriendo, sus monedas pierden valor.

“Se deben evitar las políticas de empobrecer al vecino, que surgieron en forma de mayores impuestos a las exportaciones por parte de algunos países durante la crisis mundial de los precios alimentarios de 2008”, argumentó Torero.

Desde la óptica del economista, lo que ayudaría a estabilizar los mercados mundiales sería reducir temporalmente los aranceles a la importación, las barreras comerciales no arancelarias y los impuestos sobre el valor añadido.

Además, los datos de la FAO indican que más de una cuarta parte del trabajo agrícola del mundo lo realizan trabajadores migrantes, por lo que para evitar la escasez de mano de obra deberían acelerarse los protocolos para obtener visados, “aunque esto resulte contradictorio en este momento”, aseveró Torero.

Acciones de protección

De acuerdo con la FAO, resultan esenciales los pagos temporales en efectivo para los agricultores de escasos recursos, así como las subvenciones para reiniciar la producción.

Los bancos —agregó la organización— pueden eximir de intereses los préstamos a los campesinos y ampliar los plazos de devolución; se puede inyectar capital en el sector agrícola para ayudar a las pequeñas y medianas empresas y a sus trabajadores a mantenerse a flote.

“Durante la emergencia, los gobiernos pueden intentar comprar productos agrícolas a los pequeños productores para establecer reservas estratégicas de emergencia con fines humanitarios”, sugirió la FAO.

El aislamiento impuesto en China en torno a la ciudad de Wuhan, según la organización, enseñó algunas lecciones. Se reactivó la iniciativa de la “cesta de hortalizas” —concebida en 1988— que permite el acceso de los residentes urbanos a productos enviados desde las granjas periurbanas de los alrededores. (https://www.valoraanalitik.com/)

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