LAS VACAS SERVIRÁN COMO FÁBRICAS DE PLASMA PARA TRATAR EL COVID-19

Los animales están teniendo un papel fundamental en las investigaciones para poder desarrollar tanto una vacuna como tratamientos efectivos contra la Covid-19. A las cobayas, ratones y monos que habitualmente ponen su cuerpo sin su consentimiento a disposición de la ciencia, se suman ahora unos viejos aliados de la humanidad -también en el desarrollo médico-: las vacas.

Una empresa de biotecnología estadounidense se dispone a emplear a estos bóvidos domésticos como pequeñas fábricas de anticuerpos frente al SARS-CoV-2 que, según espera la compañía, puedan ser posteriormente empleados para tratar a seres humanos.

La empresa SAb Biotherapeutics, con sede en Dakota del Sur, altera genéticamente a vacas comunes para que ciertas células inmunes lleven el ADN que permite a las personas crear anticuerpos. Posteriormente se les inyecta la proteína que el coronavirus utiliza como una lanza para penetrar en nuestras células. El organismo de las vacas hace el resto, generando enormes cantidades de anticuerpos humanos contra el patógeno, según explica un artículo de la revista Science.

Los ensayos clínicos con estos animales están previstos para este mismo verano, pero SAb Biotherapeutics ya desarrolló, al comienzo de la pandemia, estas pruebas con vacas a las que hicieron generar anticuerpos contra el MERS, una enfermedad provocada por otro coronavirus relacionado con el SARS-CoV-2. La empresa confía en que esa experiencia previa sirva para facilitar y agilizar esta nueva fase de ensayos.

Las vacas no sufren en el proceso, algo que no siempre ocurre cuando se experimenta con animales. Antes de iniciar los ensayos clínicos, se inmuniza a los bóvidos seleccionados con una vacuna que contiene una porción del genoma del virus que activa al sistema inmunitario del animal.

Una vez que se inyecta la proteína del SARS-CoV-2, las vacas comienzan a producir cada mes suficientes anticuerpos para tratar a cientos de pacientes, según las estimaciones de la propia empresa.

El plasma nutrido de anticuerpos contra la Covid-19 es considerado un tratamiento prometedor desde el 13 de marzo, cuando el científico estadounidense de origen cubano Arturo Casadevall publicó un artículo sobre ello en la revista The Journal of Clinical Investigation.

Este método había sido empleado con éxito con anterioridad para tratar la gripe española de 1918 y otras epidemias durante los últimos 100 años, las más reciente, la del ébola en 2015, cuando no resultó efectivo.

Para la pandemia actual, en un principio, se pensó en emplear el plasma de pacientes que hubieran superado la enfermedad y que hubieran desarrollado anticuerpos de manera natural y así se comenzó a hacer de forma experimental en el mes de abril.

A medida que transcurrían las semanas y el tratamiento parecía ser efectivo, el problema que empezó a aparecer fue el abastecimiento. Con cada vez menos contagiados y teniendo en cuenta que la donación sanguínea de cada paciente puede servir para tratar a uno o dos más como mucho, el ensayo con animales ha sido el siguiente paso.

El organismo bovino contiene más sangre y con más anticuerpos que el de las personas y, además, SAb Biotherapeutics anunció a finales de mayo que el plasma de estos animales era cuatro veces mejor que el proveniente de pacientes recuperados. (Mundo Agropecuario)

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