Trabaja CIMMYT para evitar el hambre provocada por la pandemia

En paralelo al esfuerzo del mundo entero por desarrollar una vacuna para el COVID-19, el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) redobla esfuerzos para evitar que las acciones de mitigación de la pandemia y la desaceleración económica asociada provoquen una crisis en el campo que aumente significativamente la inseguridad alimentaria y el hambre a nivel global, particularmente en México y otros países de América Latina y el Caribe.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la pandemia puede provocar una crisis alimentaria que revertiría 20 años de progreso sostenido en la lucha contra el hambre en América Latina y el Caribe.

Para el caso de México, el informe “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2020” de la FAO advierte que la inseguridad alimentaria podría afectar a 19.5 millones de mexicanos en 2020, un incremento de 11 a 16%, como resultado de la crisis económica y productiva provocadas por la pandemia.

Durante su participación en el seminario en línea “Acción multilateral para impedir que la crisis sanitaria se convierta en crisis alimentaria” organizado por la FAO, el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, señaló que para poder superar la pandemia y evitar una crisis alimentaria en América Latina y el Caribe se necesita el mayor nivel de cooperación internacional posible.

De acuerdo con el canciller Ebrard, el diálogo en este tipo de encuentros es “sumamente importante porque en América Latina y el Caribe es donde podemos tener, o tenemos ya, un riesgo muy alto de que, efectivamente, la crisis que estamos padeciendo pueda traducirse, en algunas regiones, en una crisis alimentaria”.

Al respecto, el director global de Desarrollo Estratégico y representante para las Américas del CIMMYT, Bram Govaerts, comentó que, desde hace casi 55 años, el organismo internacional de investigación sin fines de lucro con sede en Texcoco, Estado de México, mantiene y “lleva a la acción” ese diálogo multilateral para incrementar la productividad agrícola en forma sostenible y erradicar el hambre en México y la región.

“Trabajamos con más de 300 mil agricultores para cosechar al menos 2.5 millones de toneladas de maíz producido bajo prácticas agrícolas sostenibles que permiten aumentar el rendimiento promedio por hectárea en al menos 30% y el ingreso promedio de las familias productoras en 25%”, aseguró el representante del organismo internacional.

De esta manera, el CIMMYT colabora con el Gobierno de México para responder al llamado que 60 líderes globales hicieron en una carta publicada el 9 de abril pasado para evitar que las acciones de combate y mitigación de la pandemia produzcan una crisis alimentaria y humanitaria.

Govaerts explicó cómo el CIMMYT y México contribuyen a evitar el colapso de los sistemas productivos y de las cadenas de suministro y distribución de alimentos al sumarse a tres acciones clave recomendadas por los expertos internacionales: 1, mantener la oferta de alimentos; 2, multiplicar el apoyo para los más vulnerables; y, 3, invertir en sistemas alimentarios sostenibles y resilientes.

El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo es el líder mundial en investigación de maíz, trigo y sistemas agrícolas asociados financiada con fondos públicos. Con sede cerca de la Ciudad de México, el CIMMYT trabaja con cientos de socios en todo el mundo en desarrollo para aumentar de manera sostenible la productividad de los sistemas de cultivo de maíz y trigo, mejorando así la seguridad alimentaria global y reduciendo la pobreza. El CIMMYT es miembro del Sistema CGIAR y dirige los Programas de Investigación del CGIAR sobre Maíz y Trigo y la Plataforma de Excelencia en Mejoramiento. El Centro cuenta con el apoyo de gobiernos nacionales, fundaciones, bancos de desarrollo y otros organismos públicos y privados.

El proyecto MasAgro desarrolla capacidades y la habilidad de los productores mexicanos para adoptar el producto de la investigación de excelencia en materia de conservación, aprovechamiento y mejoramiento de maíz y trigo, agronomía, maquinaria agrícola, tecnologías de la información y la comunicación, opciones de almacenamiento poscosecha, entre otras áreas de interés para el desarrollo agrícola sostenible. El programa ha beneficiado a más de 300 mil agricultores (21% son mujeres) que producen maíz, trigo y cultivos asociados en más de 1 millón de hectáreas incluyendo parcelas de innovación en módulos, así como áreas de extensión e impacto en 10 regiones de México. (https://www.cimmyt.org)

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