Uso de recursos locales en los sistemas de crianza de cerdos a pequeña escala en el sureste de México

Se realizó la caracterización de los productores que crían cerdos en sistema de traspatio en sureste de México. En esta región predomina clima tropical húmedo con abundantes lluvias en verano. Se eligieron 169 productores de tres municipios del sur de Campeche. Los análisis estadísticos se realizaron mediante el modelo linear generalizado (GLM SAS). La edad de los productores es de 46.5±1.0 años, con baja escolaridad (6±0.2 años) y amplia experiencia en la cría de cerdos (14.2±0.8 años). Las familias están integradas por 4.7±0.1 personas y 2.3±0.0 de ellas participa en la cría de cerdos. Los productores tienen 112±7.6 ha de tierra y cultivan 3.4±0.1 ha. Cuentan con 1827±40 m2 de traspatio en donde realizan la cría de animales domésticos. El análisis de clúster identifico tres tipos de productores: el clúster 1 (23%) representa a los productores con sistema de cría en corrales; el clúster 2 (21%) agrupa a los productores con sistema de cría en corrales y libre pastoreo, y el clúster 3 integra al 55% de los productores con sistema de crianza en libertad. Independientemente del sistema de producción, los productores tienen piaras pequeñas, destinados al autoabasto y al mercado local o regional. El uso intenso de recursos naturales y la inclusión de las razas locales es la base del sistema de producción de cerdos en la región del sur de Campeche.

La producción de cerdos en libre pastoreo fue documentada para comunidades rurales en zonas tropicales y templadas de África, Asia y América Latina (Assana et al., 2010; Githia et al., 2007; Ngowi et al., 2009). En estas regiones los cerdos son criados en sistemas de libre pastoreo, debido a su adaptación a las diferentes condiciones ambientales. La crianza y manejo de la piara se realiza con bajos insumos de producción, los animales se liberan durante el día y son confinados en corrales o atados durante la noche (Dione et al., 2014).

En el sureste de México la cría de cerdos es una actividad tradicional en las familias campesinas. Es practicada por el 30% de los productores locales (Rodríguez-Canul et al., 1998). Los cerdos se mantienen en solares, en refugios rústicos y son alimentados con subproductos agrícolas. La cría de cerdos en zonas rurales de México se mantienen en sistemas de manejo con bajos insumos, en donde se aprovecha la rusticidad de las razas y los bajos requerimientos nutricionales que caracterizan a estas poblaciones (Martínez et al., 2016).

El objetivo del presente estudio fue analizar el sistema de producción de la cría de cerdos en traspatio, específicamente con productores a pequeña escala, con la finalidad de mejorar el conocimiento de los sistemas de producción porcina en localidades del sureste de México.

El trabajo se realizó tres municipios del sur de Campeche, México. El clima es cálido subhúmedo con temperatura media anual de 27.5°C (García, 1990). La precipitación promedio anual es de 1300 mm, con lluvias de junio a noviembre, con una marcada estacionalidad, dividida en lluvias, “nortes” y secas (Orellana et al., 2003).

Se seleccionaron localidades de manera aleatoria con productores que crían en traspatio. Se aplicaron 169 cuestionarios estructurados a pequeños productores. Se colectaron datos de la piara, del sistema de producción, de la alimentación y del manejo sanitario que realizan en su piara. Otro apartado se centró en el rol de la familia en la cría de cerdos, las razas que crían y los recursos naturales que usan en la cría de cerdos.

Análisis estadísticos.

Se realizaron mediante el modelo linear generalizado del paquete estadístico SAS 2012 (Proc. Means GLM SAS, versión 9.4).

El tamaño promedio de la piara es de 5.7±0.3 animales por productor, incluye lechones, subadultos y adultos. Los productores tienen 3.1±0.2 lechones hembras y 2.6±0.1 lechones machos. En caso de animales adultos tienen 1.4±0.08 hembras y 1.8±0.09 machos. El peso de los cerdos adultos fue significativamente mayor para machos (64.6±1.7 kg) que para hembras (59±1.2 kg) y el peso promedio de lechones a los 3 meses fue de  3.7±0.2 kg.

El análisis de clúster determinó que los productores realizan el sistema de crianza en tres tipologías, que a continuación se describen.

Clúster 1. Productores con sistema de cría en corrales.

Esta agrupación  incluye al 23 % de los productores. La cría de cerdos se realiza en encierros rústicos y está orientado al autoabasto. Los productores tienen 7.40±0.7 hembras en etapa reproductiva. La mortalidad al destete es baja (8.70±2.7) y es diferente al clúster 2 y 3 (P<0.05). El número de lechones por parto es diferente a los otros clúster (6.30±0.2; P<0.05) y el peso de los lechones al nacimiento fue 1.30±0.5kg.

Los corrales tienen en promedio 1.1±0.02 m de altura, 3.7±0.2 m de ancho y 4.3±0.4 m de longitud. En la construcción de los corrales se utiliza madera que cosechan del bosque, otros usan de piedras y ocasionalmente de alambre de púas. Los techos son de hojas de palma o de lámina de zinc y en ocasiones se aprovecha la sombra de árboles. Casi todos los corrales tienen piso de tierra, con nulo manejo de las excretas y de la orina (fotos 1 y 2).

Este sistema incluye el uso de mano de obra familiar para proporcionar agua, alimento y limpieza de los corrales. Sin embargo, este tipo de manejo también requiere de mayor inversión, por la construcción de los corrales, los techos y los pisos. La alimentación se basa en el maíz, plantas silvestres, cultivos agrícolas y restos de cocina.

Clúster 2. Productores con sistema mixto de cría en corrales y en libre pastoreo.

Integra al 21% de las unidades de producción. La cría de cerdos se realiza combinando el uso de corrales y libre pastoreo. Se encuentran los productores más jóvenes (38.3±2.1 años) y con mayor escolaridad (7.9±0.0 años). Se localizan a 4.0±0.7 km de la carretera principal. Tienen menor superficie de tierra (2.8±0.3 ha) en comparación con el clúster 1 y 3 (P< 0.05). Los productores tienen 7.5±07 animales y menos lechones machos (3.8±0.3) que el clúster 1 y 3. La eficiencia reproductiva se ve reflejada en el número de lechones por parto (7.20±1.0; P<0.05) y por el peso al nacimiento 1.0±0.5 kg (P<0.05). La tasa de mortalidad al destete es la más alta de los tres clúster (20±1.5%).

El clúster 3. Productores con sistema de cría en libre pastoreo.

Integra al 55% de los productores. Se encuentran los productores de mayor edad (49.4±1.3 años), con baja escolaridad (5.3±0.3 años) y menos integrantes de familia (4.3±0.2). Se ubican a 1.4±0.5 km de la carretera principal comparado con el clúster 1 y 2 (P<0.05). Los productores tienen 4.30±0.4 cerdos y menos vientres (1.2±0.1). El peso al nacimiento es diferente con el clúster 1 y 2 (1.10±kg; P<0.05).

El cuarto sistema de cría de cerdos es mediante la colocación de una soga al cuello y atados a los árboles. En este tipo de manejo los cerdos son alimentados en los solares, se rotan constantemente para reducir la erosión del suelo y evitar la acumulación de excretas. La alimentación se basa en maíz, desperdicios de cocina, plantas silvestres y cultivos agrícolas.

Uso de recursos naturales.

Independientemente del sistema de cría de cerdos, los productores hacen uso intenso de los recursos naturales y mantienen las razas locales para la crianza (tabla 1). Los recursos alimenticios se obtienen de las parcelas, del bosque y de los solares. Los materiales para construcción los obtienen del bosque y de sus parcelas agrícolas, lo que reduce los costos de inversión para construcción de instalaciones.

Uso de plantas silvestres en la cría de cerdos.

Se identificaron plantas silvestres que se usan en la alimentación de los cerdos. Destaca  el ramón (Brosimun alicastrum) por su alto contenido el proteína cruda (18%). De esta planta se aprovecha la semilla y las hojas como forrajes. Se identificaron otras plantas con menor calidad nutricional como la malva, el guácimo (Guazuma umbilifolia), chacá (Bursera simaruba), papaya silvestre (Carica papaya), chaya (Cnidoscolus aconitifolius), chicozapote (Manilkara zapota) y huchim (Leucaena leucocephala). Dentro de los cultivos agrícolas en la alimentación de los cerdos destaca el maíz en grano, la calabaza, el camote, la yuca, hojas de jícama, camote y frijol. Los pastos como el brizanta, la caña de azúcar y el pasto Taiwán también son usados en la alimentación de la piara.

La madera de especies duras y hojas de palma (Sabal spp) se utilizan para la construcción de los corrales. La madera se extrae directamente del bosque. Las especies que más se usan son el pucté, chico zapote y cedro, por su resistencia y por su facilidad de cosechar. Los techos se construyen con hojas de palmas (Sabal spp), las cuales se cosechan directamente del bosque y de sus parcelas.

Algunos productores usan el maguey morado para inflamaciones y el huachin (Leucaena leucocephala) como desparasitante interno.

Las razas locales.

Los productores del sureste de México prefieren la raza de cerdo pelón mexicano, las cruzas de razas criollas y recientemente están criando cerdos asilvestrados. Los argumentos de criar estás razas se basa en que la carne del cerdo pelón mexicano tiene mejor sabor que las razas comerciales. El cerdo pelón se usa en la elaboración de la cochinita pibil, uno de los platillos típicos en la Península de Yucatán.  Otra de las razones para criar al cerdo pelón y razas criollas es para uso en ceremonias culturales y religiosas. En la cultura Maya la danza más representativa es el “baile de la cabeza del cochino”, evento que se realiza en ceremonias religiosas, eventos sociales y en fiestas de localidades. Este baile mantiene la identidad cultural entre las comunidades mayas.

Las cruzas de razas mejoradas y las razas criollas, es la segunda preferida por los pequeños productores del sureste de México (fotos 5 y 6). Los productores prefieren estas razas porque las pueden comprar fácilmente en sus localidades, son resistentes a parásitos externos, al calor y humedad de regiones tropicales. Además de su rusticidad y adaptación a los ambientes calurosos y por su capacidad de movimiento para forrajear en diferentes hábitat.

Conclusiones

La producción de cerdos en las comunidades rurales del sureste se desarrolla en condiciones muy rústicas, con bajos insumos y caracterizada por el uso intenso de recursos locales. El fin de la producción está orientada al autoabasto, al mercado local y regional. Cuando no existen normas ambientales y sanitarias en las comunidades, los cerdos forrajean libremente en busca de alimento, agua y refugio.

La cría en libertad y el nulo manejo de las excretas y de los cerdos puede traer consecuencias negativas a la salud pública, sobre todo a la presencia de la cisticercosis, dado que en las comunidades los programas de desparasitación en la población humana son nulos. Los cerdos que forrajean en libertad están pueden fungir como portadores de la cisticercosis.

El cerdo pelón mexicano como raza de interés sociocultural ayuda a mantener la identidad entre los Mayas. Mantener las razas locales de cerdos en sistemas tradicionales no solo ayuda per se a su conservación, sino que ayuda a demás a revalorizar la calidad nutricional, su valor cultural y mantener la diversidad genética de las razas criollas de México. (https://www.porcicultura.com/)

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