Cómo hacer hamburguesas caseras perfectas

Vale que comer hamburguesa a diario no es plan, pero algunas veces bien puede sustituir a ese filete con patatas de la cena, que ya está muy trillado. Además, no vas a tardar mucho más tiempo en hacerla. Si además la acompañas de una guarnición potente tendrás un menú completo y nutritivo para el almuerzo.

La mejor receta de hamburguesa

HAMBURGUESA DE TERNERA

Para 4 personas

Ingredientes

4 bollos para hamburguesa

700 gramos de carne picada de ternera

1 huevo

1 diente de ajo

1 ramita de perejil

4 pepinillos agridulces gruesos

1 cebolla morada

50 gramos de lechuga

4 lonchas de queso cheddar

Aceite de oliva

Pimienta, sal

PASO A PASO

Prepara el condimento

Lava el perejil bajo el chorro del grifo y sécalo con papel de cocina. Pela el ajo. Pica ambos ingredientes muy menudos.

 

Corta los vegetales

Escurre los pepinillos de su líquido de conservación y pela la cebolla morada; corta ambos en rodajas muy finas. Lava la lechuga, sécala bien y córtala en juliana.

Haz la masa

Coloca la carne en un cuenco. Casca el huevo y añádelo, junto con el ajo y el perejil picados. Salpimienta al gusto y mezcla hasta obtener una masa uniforme.

Forma las hamburguesas

Separa 4 porciones de masa del mismo tamaño, forma otras tantas bolas y aplánalas ligeramente con la palma de las manos para formar las hamburguesas.

Dóralas a la plancha

Calienta al fuego una plancha engrasada con unas gotas de aceite. Añade las hamburguesas, por tandas, y ásalas 3 o 4 minutos por cada lado.

Rellena los panes

Parte los bollos por la mitad y reparte las bases en 4 platos. Cúbrelas con la juliana de lechuga y añade las hamburguesas. Dispón encima las lonchas de queso, la cebolla y los pepinillos. Coloca la tapa de los panes y sirve enseguida.

LA CARNE

Las hamburguesas tradicionales se preparan con carne de ternera, pero con motivo de una celebración especial y si te lo permite el presupuesto puedes subir el nivel apostando por otras carnes de vacuno más selectas como la de angus o de wagyu. Las mejores piezas de vacuno para picar y hacer tus hamburguesas caseras son la aguja, la espaldilla, la llana o el brazuelo.

Con carne de buey, cordero o cerdo (ni te imaginas el juego que dan la presa, la pluma y el secreto ibéricos) también están riquísimas y puedes crear recetas imaginativas como esta hamburguesa al estilo árabe marinada con limón o una refrescante hamburguesa tropical con piña.

Y no te olvides de las aves. Las hamburguesas de pollo, pavo, pato, son una estupenda opción, porque no solo gustan a los niños. Deja que los mayores descubran esta deliciosa hamburguesa tex-mex de pollo con guacamole y no te pedirán otra cosa. Si las vas a preparar con pollo, decídete por una mezcla de carne de pechuga y de muslo o contramuslo, a partes iguales.

Independientemente del tipo de carne que elijas, esta debe ser de la mejor calidad y contener un 70-80% de parte magra y un 20-30% de grasa, para que tenga más sabor y quede tierna y jugosa.

Huye de las bandejas preparadas que venden en el súper. Cómprala en tu carnicería de confianza, siempre. Elige piezas de calidad y con la proporción justa de músculo y grasa, pide que te la piquen allí mismo y una sola vez. Ten en cuenta que la carne picada se deteriora con facilidad; cuando llegues a casa guárdala en la nevera y prepara tus hamburguesas antes de 24 horas. Con nuestra receta las vas a bordar.

Cómo hacer hamburguesas

LOS VEGETALES

Los vegetales clásicos que te encontrarás casi siempre dentro de una hamburguesa son las verduras de hoja verde, el tomate y la cebolla.

Entre las primeras reinan las lechugas (iceberg, batavia, escarola, hoja de roble…), pero puedes usar espinacas baby o rúcula.

Con el tomate conviene ser prudentes, utiliza piezas carnosas y poco maduras para que no suelten demasiada agua que pueda empapar el pan, y añade un par de rodajas máximo.

La cebolla, mejor morada o tipo chalota; córtala en aros si la pones cruda o en juliana fina si la fríes o la caramelizas.

Cómo hacer hamburguesas

EL PAN

Olvídate de esos bollos redondos y blanditos que vienen envueltos en plástico y apuesta por panes artesanos de corteza suave y miga tierna y consistente a la vez, capaces de recoger el jugo de los ingredientes sin reblandecerse en exceso ni desmoronarse. Tu fantástica hamburguesa casera no se merece menos. Si cumplen estos requisitos, puedes usar panes de muchas clases: desde los típicos molletes a rebanadas de pan hogaza o tostas de chapata, brioches, panecillos de Viena, pan de cristal o integral con cereales, con semillas de sésamo, de amapola, de girasol…

¿Qué otros ingredientes potencian el sabor de una hamburguesa?

EL QUESO

Imposible imaginarse una genuina burger americana sin esa fina loncha de queso fundiéndose delicadamente sobre la carne. Normalmente se usa el cheddar, de textura cremosa y sabor a frutos secos que destaca por su llamativo tono naranja, pero como en la variedad está el gusto, también puedes probar con otros más próximos, de sabor intenso como el mahón, el idiazabal, el zamorano y el roncal, o bien más suaves como el majorero, el san simón, el tetilla o la mozzarella, teniendo en cuenta el tipo de carne y el resto de ingredientes.

Si vas añadir cebolla caramelizada a tu hamburguesa, opta por el queso de cabra como el payoyo gaditano; al guacamole le sienta bien el manchego y a los pimientos asados el provolone. Los quesos azules no entusiasman a todo el mundo pero tienen una legión de seguidores y distintos tipos para elegir: stilton, roquefort, gorgonzola, cabrales, valdeón… Prepara una salsa con cualquiera de ellos y verás como tu hamburguesa casera sube de nivel.

OTROS EXTRAS

También puedes aportar un plus de sabor a tu hamburguesa añadiéndole frutas (manzana, piña…); pasta de garbanzos (hummus) y distintos vegetales como champiñones, pimiento, pepino, coles (lombarda, repollo…), pepinillos o aceitunas. Con una loncha de beicon o jamón crujientes queda deliciosa, y si la coronas con un huevo frito es lo más. ¿No te lo crees? Prepara esta hamburguesa mixta, deja que la yema caiga por los laterales… ¡y date un homenaje!

6 pasos para que la carne de la hamburguesa quede en su punto

  1. Dale forma con suavidad. La carne picada debe manipularse lo menos posible, y no solo para evitar infecciones alimentarias, sino porque si la amasas demasiado perderá humedad y se apelmazará. Coge porciones pequeñas con las manos y dales forma redondeada; aplánalas delicadamente, con golpecitos suaves y sin apretarlas. Las porciones deben ser del mismo tamaño, así se cocinarán a la vez; usa un aro de cocina para que queden iguales. Una vez que tengan forma de hamburguesas, déjalas en la nevera 1 hora para que adquieran consistencia.
  2. Condimenta con moderación. Una carne excelente calidad no necesita más que un poco de sal y pimienta para que quede sublime, con 10 gramos de sal y 1 gramo de pimienta por cada kilo de carne será suficiente. Si te apetece, también puedes incorporar alguna hierba aromática fresca picada (perejil, cilantro, orégano….); especias (páprika, cúrcuma…) o condimentos molidos (ajo, cebolla…). Pero no te pases con la cantidad, se trata de realzar el sabor de la carne no de enmascararlo. Asegúrate también de que la carne tiene el porcentaje de grasa necesario para que quede untuosa, eso te permitirá formar las hamburguesas fácilmente sin tener que añadirle otros ingredientes para ligar la masa, como huevo batido, harina o pan rallado.
  3. Sazona en el momento adecuado. Ni 20 minutos antes ni 10 minutos después. La sal absorbe el agua de los alimentos y puede alterar su textura; si sazonas la carne mucho tiempo antes de prepararla quedará reseca, y si lo haces después se endurecerá. Espolvorea tu hamburguesa con sal y pimienta recién molida por las dos caras justo antes de cocinarlas.

Cómo hacer hamburguesas

  1. Elige el método de cocción. Lo suyo es hacer las hamburguesas en la parrilla o la barbacoa, pero hay quienes prefieren asarlas a la plancha sin grasa, para que se cocinen en su propio jugo. O puedes freírlas en una sartén antiadherente lisa o con base dentada. Utiliza aceite de oliva virgen extra, pero no añadas más que un chorrito. Para no pasarte con la cantidad, empapa un papel de cocina con aceite y unta el interior de la sartén con él. O pincela la carne con unas gotas de aceite y así no tendrás que añadir nada a la sartén o a la plancha. ¿Prefieres hacerlas en el horno? Precaliéntalo a 180º y asa las hamburguesas 5-7 minutos por cada lado.
  2. Controla la temperatura y el tiempo. Espera a que la parrilla, la plancha o la sartén estén bien calientes antes de incorporar la carne, de este modo se formará una costra exterior que impedirá que pierda los jugos. Cocina tus hamburguesas a fuego medio-alto los primeros instantes y termina de hacerlas a fuego medio-bajo, así no se quemarán por fuera. Para que se asen de manera uniforme y no se encojan con el calor, hazle antes una hendidura poco profunda en la superficie, justo en el centro, presionando ligeramente con un dedo.
  3. ¿Cuándo retirar las hamburguesas del fuego? Si tienen un grosor de unos 2 cm y te gustan poco hechas, cocínalas 3 minutos por cada lado; para que queden al punto, rosadas por dentro y caramelizadas por fuera, hazlas 3 minutos por un lado y 4 minutos por el otro; el punto y medio lo alcanzarán después de cocinarse 4 minutos por cada lado, y para los amantes de la carne muy hecha habrá que asar las hamburguesas 5 minutos por cara.

Trucos para triunfar con tu hamburguesa casera

Renuncia al tamaño XXL. Por mucha hambre que tengas, las hamburguesas de medio kilo no molan: ni se cocinan bien ni te las puedes comer a gusto porque no caben en la boca. ¿Cuál es el término medio? La ración ideal está en torno a los 150 gramos de carne, máximo 200 gramos para los que tienen buen saque. En cuanto al grosor, pueden tener entre 1.5 y 2 centímetros. Si son de pollo moldéalas más finas porque deben quedar bien hechas por dentro.

Adapta la hamburguesa al pan. La carne nunca debe traspasar los bordes del bollo ni “extraviarse” dentro de un círculo de pan que le viene grande. Mide el diámetro del pan y moldea la hamburguesa dándole algo más de tamaño, aproximadamente 1 centímetro. La carne suele encoger un poco al cocinarse y de este modo al final medirá igual que el panecillo.

Cómo hacer hamburguesas

Atempera la carne. Para que las hamburguesas se hagan de manera uniforme y no se endurezcan deben cocinarse frías pero no en exceso. Si han estado mucho tiempo en la nevera, sácalas entre 15 y 30 minutos antes de cocinarlas y déjalas a temperatura ambiente. Luego añádelas a la sartén por tandas, 2 o 3 como mucho cada vez, dejando espacio entre una y otra.

Evita aplastar la carne. No creas que si apretujas las hamburguesas con la espátula o las pinchas con un tenedor se harán antes y mejor. Todo lo contrario: perderán su jugo y quedarán como la suela de una zapatilla. Usa la espátula solo para darle la vuelta a la carne (ojo, una sola vuelta, si no quieres “marearla”) y para retirarla del fuego.

Agrega el queso al final. Para que el queso quede ligeramente fundido pero sin derretirse del todo, corta una loncha fina e incorpórala a la hamburguesa cuando le hayas dado la vuelta en la carne. Colócala sobre la superficie que ya está cocinada 1 minuto o 1 minuto y medio ante antes de retirar la hamburguesa del fuego.

Impide que el pan se rompa. Para que el pan aguante perfectamente el montaje de tu hamburguesa y no se desmorone unta el interior con un poco mantequilla y tuéstalo, así reforzarás la miga. O extiende 1 cucharada de parmesano rallado en una sartén antiadherente, coloca encima la cara interior bollo y calienta hasta que el queso se funda y se adhiera al pan.

Con qué acompañar tu hamburguesa

Hamburguesa y patatas fritas forman una pareja perfecta. Y si funciona bien, ¿para qué cambiar nada? Pues para darle un poco de vidilla al menú y no aburrir al personal siempre con los mismo. Si te pierden las patatas, no renuncies a ellas, pero hazlas de otra manera: cortadas a gajos y asadas en el horno, rebozadas, cocidas con alioli, con formato tortita o en suflé.

Cómo preparar patatas asadas perfectas en el horno

Otra deliciosa guarnición para tus hamburguesas caseras son las chips de verduras (zanahoria, chirivía, remolacha…) o de frutas (manzana, plátano…). Córtalas en láminas muy finas con una mandolina y fríelas en aceite o ásalas en el horno, como hemos hecho con las chips de boniato que acompañan a esta sabrosa hamburguesa con membrillo. En el horno también puedes asar unas zanahorias o tostar unos garbanzos cocidos.

Los vegetales rebozados (tempura de hortalizas, aros de cebolla, bastones de berenjena, rodajas de plátano macho) son perfectos para servir con tu hamburguesa. Y también unos nachos de maíz, unas crudités con dips variados, unas banderillas de encurtidos… Los fans de las ensaladas tienen un amplio repertorio para elegir, desde la clásica ensalada americana de col o “coleslaw” a otras opciones más mediterráneas, como la ensalada caprese, de tomate y aceitunas negras, de piquillos asados…

Hamburguesa con patatas

Añade la salsa que quieras a tu hamburguesa, siempre que sea en dosis mínimas; unta con ella el interior de la base o la tapa del pan o coloca una cucharadita sobre la carne. Hay tanta variedad de salsas que te costará trabajo elegir. Si no te decides por una, reparte varias en cuencos para que cada comensal se sirva a su gusto. El kétchup, la mayonesa, la salsa rosa, barbacoa o de mostaza son apuestas seguras, aunque puedes ampliar el abanico de sabores con salsa tártara, criolla, chimichurri, pesto, guacamole, de roquefort o de yogur con hierbas. Los que gustan del picante querrán aderezar su hamburguesa con una salsa con curry, tabasco o chile, y los que prefieren un toque dulce agradecerán poco de confitura de tomate, cebolla o pimiento.

Hamburguesas sin carne, ¡qué ricas están!

¿Qué pierdes por hacer hamburguesas de pescado de vez en cuando? Nada. Al contrario, es una estupenda manera de que los pequeños de la casa se coman el bonito, la merluza, el salmón o el bacalao encantados de la vida. Incluso les puedes añadir trozos de pulpo cocido, palitos de cangrejo o marisco. Clica en este link y comprueba lo fácil que es preparar una exquisita hamburguesa de salmón y langostinos con eneldo. ¡Lista para servir en 20 minutos!

Las hamburguesas vegetales están de moda y ofrecen un sinfín de posibilidades. Con verduras de temporada que tengas a mano preparas en un momento platos deliciosos y sanos, y con legumbres cocidas y frutos secos picados otros tan originales como esta hamburguesa de lentejas con fruta. Si te gustan los recetas vegetarianas prueba las hamburguesas de seitán, soja o tofu. Aunque las venden ya preparadas es más divertido hacerlas en casa, porque puedes utilizar estos ingredientes como base y, después de triturarlos, añadir los condimentos que quieras: cebolleta, ajo, cebollino, perejil, especias… Agrega salsa de soja para ligar la masa si prefieres prescindir del huevo y, una vez formadas las hamburguesas, las pasas por harina o pan rallado y las fríes. ¿A que apetecen? Pues hala, ponte con ellas. (https://www.lecturas.com/)

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