Orgullosamente de Oaxaca: alebrijes dan la vuelta al mundo a pesar de la pandemia de COVID-19

De acuerdo con Citlalli Hernández, del taller “Una inspiración de mi vida”, en San Martín Tilcajete existen alrededor de 250 talleres alebrijeros, todos ellos familiares y en los que trabajan actualmente personas que forman parte ya de la tercera e incluso la cuarta generación dedicada a este oficio.

Aunque no se sabe con exactitud el significado de la palabra, se asocia “Alebrije” a una visión onírica en la que es posible ver animales fantásticos que solo existen cuando se les da vida, ya sea en madera o como se hacía muy al principio de esto, con papel maché.

Actualmente, un alebrije, más allá de ser una pieza de madera tallada y pintada a detalle, es un regalo para toda la vida y que contiene alto valor tanto sentimental como monetario, pues cada figura es única y llega a albergar un gran significado para quien lo regala y para quien lo recibe. En distintos países, las coloridas piezas son reconocidas.

“Ahorita ya no vienen muchos, pero nos contactan por las redes sociales y nos dicen a dónde quieren que se les mande; incluso tenemos una tienda en línea y ahí la gente compra las piezas. Por ejemplo ahorita, acabamos de enviar una a Perú; también enviamos a la Ciudad de México, a Guadalajara”, contó la joven.

Y es que si bien estas piezas son auténticas obras de arte que se distinguen porque ninguna es igual que otra, no están exentas de ser víctimas de la piratería. Con piratería, cabe señalar, los artesanos se refieren al uso de materiales de menor calidad que los que ellos usan, como la madera de copal, y al empleo de procesos “incompletos” o más cortos que reducen la calidad del producto.

“Aquí, por ejemplo, nosotros a cada pieza se le da el proceso completo; hay otras personas que solo le dan el proceso de lijado o de resanado, o no las curan, y ya es con el tiempo que van teniendo problemas con la pieza porque ya se picó o le salió un animalito, por eso es que a veces esa gente las vende un poquito más económicas”, explicó Citlalli.

Es sabido que casi en cualquier parte de Oaxaca es posible comprar un alebrije; esto, debido a que, si bien no es un producto originario del estado, sí se le han hecho bastantes aportes en cuanto a técnicas y materiales para su elaboración.

De igual forma, circula entre la gente una historia negra que asegura que muchos de esos alebrijes que se venden casi en cualquier parte de Oaxaca, no son elaborados en el estado, sino en China.

Unas calles abajo del taller “Una inspiración de mi vida”, se encuentra el taller “Raíces de mi Pueblo”, en donde la señora Adelina Ramírez y su nuera, Mariana Ortega Fabián, aseguran que es probable que en todo el mundo se comercialicen alebrijes que no son propiamente piezas elaboradas en San Martín Tilcajete.

La razón: hace muchos años, al parecer un ciudadano japonés llegó hasta Oaxaca para trabajar haciendo estas piezas, aprendió las técnicas y los procesos para la elaboración y pintura y, con todo ese bagaje, regresó a su tierra para replicar el conocimiento.

“Aquí se empezaron a trabajar, aquí es la cuna, se podría decir. Ya de aquí los vienen a traer o ya de aquí vienen y sacan copias y ya”, comentó Mariana, mientras que su suegra dijo conocer más a detalle la historia, la cual cuenta así:

“Ya ve que los chinos todo copian, pero fíjese que hace tiempo acá estuvo un japonés, entonces dicen que él estuvo aquí sacando material porque estuvo sacando un libro; entonces, pues él sacó mucho provecho y ya se fue, y allá en su tierra los empezó a hacer. Aquí vio todo el proceso del alebrije y ya se fue, él estuvo acá como unos tres, cuatro años, anduvo en todos los talleres, aprendiendo, viendo y ya él empezó a hacerlos por allá”, narró la artesana.

Su trabajo, tal como contó Mariana, ha llegado hasta países como Ecuador, Brasil y Estados Unidos, destacando por la viveza de sus colores y el empeño que cada miembro de la familia pone para que las piezas sean apreciadas como lo que son: auténticas obras de arte, únicas e inigualables. (https://www.inforural.com.mx/)

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